El dólar oficial rozó los $1.500 y el Banco Central volvió a intervenir

El dólar oficial cerró este jueves en $1.445 para la compra y $1.495 para la venta en el Banco Nación, lo que implicó una suba de $10 respecto del miércoles. Durante la jornada, el tipo de cambio llegó a tocar los $1.500, en medio de un rally alcista que se reflejó en distintas cotizaciones.

El Banco Central intensificó su intervención este jueves al vender un total de US$379 millones

En el sistema bancario, los ahorristas minoristas pagaron entre $1.495 y $1.500 por dólar, con un pico máximo de $1.510.

El dólar blue también acompañó la tendencia y finalizó en $1.480 para la compra y $1.500 para la venta, con un alza del 0,7%.

En tanto, el mayorista se mantuvo sin cambios en $1.475,5, mientras que los financieros mostraron fuertes incrementos: el MEP avanzó 3,7% hasta $1.540,83 y el Contado con Liquidación (CCL) trepó 3,6% hasta $1.554,52.

La presión cambiaria obligó al Banco Central a intensificar su intervención. Este jueves vendió un total de US$379 millones de reservas en el Mercado Único Libre de Cambios (MULC), siete veces más que el día anterior, cuando había utilizado US$53 millones para contener al mayorista.

Con esta operatoria, las reservas internacionales se ubicaron en US$39.407 millones. Según el propio titular del BCRA, Federico Furiase, el organismo aún conserva un “poder de fuego” de alrededor de US$22.000 millones para enfrentar la volatilidad.

Con información de NA

Inflación mayorista en Argentina: suba del 3,1 % en agosto

El INDEC reportó un incremento mensual de 3,1 % en los precios mayoristas y un aumento del 22,1 % interanual, reflejando el fuerte traspaso del peso al dólar en los últimos meses.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación mayorista en agosto alcanzó el 3,1 %, acumulando un aumento del 22,1 % en los últimos doce meses. Según el organismo, este incremento refleja un fuerte impacto del «pass-through», el traslado del valor del dólar a los precios internos.

En los primeros ocho meses del año, el Índice de Precios Internos acumuló un alza del 15,7 %, mientras que el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) registró un aumento del 3,3 %, impulsado principalmente por los productos nacionales. Entre los rubros que más incidieron se destacan los productos agropecuarios (0,61 %), productos refinados del petróleo (0,55 %), vehículos y repuestos (0,36 %), petróleo y gas (0,29 %) y productos químicos (0,23 %).

Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) mostró una suba del 3,5 %, marcada por un incremento del 5,9 % en los productos primarios y del 2,6 % en productos manufacturados y energía eléctrica.

El dólar mayorista tocó el techo y el BCRA salió a intervenir

El Banco Central vendió USD 53 millones tras alcanzar la banda superior de $1474,50. Las reservas cayeron a USD 39 777 millones y crece la expectativa por el poder de fuego oficial en plena campaña electoral.

Por primera vez desde que se implementó el esquema de bandas cambiarias acordado con el FMI, el dólar mayorista alcanzó este miércoles el techo de la banda, fijado en $1474,50, lo que obligó al Banco Central a intervenir en el mercado con ventas por USD 53 millones.

Tal como establece el sistema, la autoridad monetaria puede actuar solo cuando la divisa perfora los límites de la banda: comprar en el piso o vender en el techo. En este caso, el Central se posicionó con fuertes ofertas que llegaron a conformar una “muralla” de hasta USD 500 millones, según operadores.

El movimiento marca un giro clave en la dinámica cambiaria, ya que hasta ahora las ventas habían sido realizadas únicamente por cuenta del Tesoro, sin impacto directo en las reservas. Esta vez, la intervención sí generó un descenso en el stock, que cerró en USD 39 777 millones, con una caída de USD 98 millones en la jornada.

El esquema de bandas, implementado en abril con un rango inicial entre $1000 y $1400, se ajusta diariamente con un 1 % hacia arriba y hacia abajo. De esa forma, el techo alcanzó hoy los $1474,50.

En el mercado mayorista se operaron USD 386 millones, con precios de cierre en $1465,50 y $1474,50, lo que implicó un alza de $5,50 respecto al día anterior. En tanto, el minorista cerró entre $1438 y $1489, con el Banco Nación ofreciendo la divisa a $1485.

Con las elecciones del 26 de octubre en el horizonte, el mercado estará atento al “poder de fuego” del Central para sostener el techo de la banda. Según el director Federico Furiase, la entidad cuenta con USD 22 000 millones disponibles para defender la estrategia cambiaria.

Con información de Infobae

Peso argentino, en tensión: el BCRA enfrenta fuerte demanda de dólares

La moneda local se deprecia y los bonos pierden valor ante la incertidumbre electoral y la inestabilidad política. El Banco Central y el Tesoro intervienen para contener la presión sobre el peso.

El peso argentino volvió a mostrar su vulnerabilidad este lunes, presionado por una fuerte demanda de dólares y un escenario político marcado por la reciente derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. La incertidumbre electoral, con las elecciones legislativas de octubre a la vista, intensifica la volatilidad de los mercados.

El Banco Central (BCRA) y el Tesoro intervinieron en el mercado mayorista ofreciendo dólares para contener la depreciación. El tipo de cambio interbancario cerró en 1468 pesos por dólar, con una baja leve desde la apertura, mientras los operadores mostraban desconfianza ante la limitada liquidez en reservas. Según analistas, la incertidumbre se refleja también en el riesgo país, que sigue en niveles elevados.

Los activos locales no escaparon de la tensión: el índice S&P Merval cayó 0,64 % en la jornada, sumando a la pérdida acumulada de 11,9 % de la semana pasada, y la deuda pública retrocedió 2,7 % ante la fuga hacia inversiones dolarizadas.

El presidente Javier Milei mantuvo su política de déficit cero y control del gasto público, aunque la caída del oficialismo en la PBA generó presión sobre la Casa Rosada, que busca abrir diálogo con gobernadores y grupos políticos de cara al presupuesto 2026. Economistas coinciden en que la clave será mantener el equilibrio fiscal mientras la economía muestra signos de desaceleración.

La devaluación acumulada del peso alcanza casi el 30 % en lo que va del año, superando ampliamente la baja registrada en 2024, y plantea desafíos importantes para los mercados, la política económica y la confianza de los inversores.

Con información de Reuters

Ataques ucranianos a refinerías y puertos ponen en riesgo la producción de petróleo de Rusia

El monopolio estatal ruso de oleoductos, Transneft, advirtió a los productores de petróleo sobre la posibilidad de recortar la producción debido a los recientes ataques con drones ucranianos contra refinerías y puertos estratégicos de exportación, según informó Reuters el 16 de septiembre.

Los ataques con drones ucranianos contra refinerías y puertos estratégicos de exportación podrían obligar a recortar la producción de petróleo en Rusia.

Desde agosto, Ucrania ha intensificado estos ataques para debilitar la campaña militar rusa y reducir sus ingresos por exportaciones de petróleo y gas, fundamentales para el presupuesto federal del país. Hasta ahora, al menos diez refinerías rusas han sufrido daños, reduciendo la capacidad de refinación en casi un 20%. Los puertos clave del mar Báltico, como Primorsk y Ust-Luga, también han sido afectados.

Transneft, que gestiona más del 80% del transporte de petróleo ruso, ha limitado el almacenamiento en su sistema de oleoductos y alertó que podría no poder aceptar todas las entregas si continúan los daños. Fuentes del sector indican que si los ataques persisten, Rusia podría verse obligada a reducir la producción, afectando su posición como tercer exportador mundial de petróleo.

El puerto de Primorsk, con capacidad para más de un millón de barriles diarios, fue atacado la semana pasada y reanudó operaciones parcialmente el 13 de septiembre, mientras que Ust-Luga sigue pendiente de reparaciones tras el ataque de agosto.

A pesar de estos desafíos, Rusia ha logrado desviar la mayor parte de sus exportaciones hacia China e India. Analistas de J.P. Morgan y Goldman Sachs estiman solo una ligera caída en la producción, gracias a la continua demanda asiática, aunque advierten que la capacidad limitada de almacenamiento y las interrupciones en las refinerías amenazan la capacidad de aumentar la producción.

Según la OPEP+, la cuota de producción rusa aumentará levemente hasta 9,449 millones de barriles diarios en septiembre, frente a los 9,344 millones de agosto. Sin embargo, a diferencia de Arabia Saudí, Rusia carece de capacidad significativa para almacenar petróleo.

Con información de Infobae / United24media

PIB de Argentina crecería 6,5 % en el segundo trimestre de 2025

Según estimaciones privadas, la economía argentina acumula tres trimestres de crecimiento, impulsada por exportaciones y construcción, aunque el consumo y la industria muestran señales de debilidad.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina habría registrado un avance del 6,5 % interanual durante el segundo trimestre de 2025, acumulando tres períodos consecutivos con resultados positivos desde la caída del tercer trimestre de 2024, según un sondeo de Reuters.

El estudio, que consultó a 18 analistas locales y extranjeros, reflejó un crecimiento promedio del 6,4 % para el período abril-junio, con proyecciones que oscilaron entre 4,2 % y 7,5 %.

Pese a estas cifras alentadoras, economistas alertan sobre dificultades para consolidar la recuperación. Sectores clave como el consumo y la industria continúan mostrando contracciones. Pablo Besmedrisnik, director de VDC Consultora, señaló que “las altas tasas de interés impactan en la curva de crecimiento, especialmente en las empresas que enfrentan mayores costos financieros”.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), un indicador que anticipa la evolución del PIB, confirma la tendencia positiva en términos interanuales, aunque comienza a reflejar variaciones negativas desestacionalizadas.

Un informe de Moody’s destacó que la recuperación se ve impulsada por el repunte de las exportaciones agrícolas y energéticas, la confianza empresarial, la producción automotriz y la construcción, aunque advierte que persisten desafíos estructurales que podrían limitar el crecimiento a largo plazo.

Por su parte, el Banco Central proyecta que el PIB finalizará 2025 con un crecimiento anual de 4,4 %. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará los datos oficiales del segundo trimestre este miércoles por la tarde.

Con información de Reuters

El Gobierno inicia la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina

El Ejecutivo confirmó que venderá el 44% de las acciones de la empresa que opera las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. El Estado mantendrá el control mayoritario.

El Gobierno nacional anunció el martes el inicio del proceso de privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la compañía estatal encargada de operar y mantener las principales centrales nucleares del país.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, explicó en conferencia de prensa que el decreto que formalizará la medida se publicará en los próximos días, en línea con lo autorizado por la Ley Bases.

El plan contempla la venta del 44% del capital accionario en un solo bloque a través de una licitación pública nacional e internacional. Además, se implementará un Programa de Propiedad Participada que reservará hasta un 5% para los trabajadores de la empresa.

Según datos oficiales, en 2023 NASA recibió transferencias estatales por $700 millones, mientras que en 2024 no registró aportes, lo que marca un giro hacia un esquema de mayor participación privada.

Desde la Secretaría de Energía remarcaron que la iniciativa apunta a “incluir a los trabajadores en el esquema accionario”, manteniendo al mismo tiempo la mayoría accionaria en manos del Estado.

Con información de NA

Crisis en el campo: insumos caros, precios en caída y relevo amenazado

La agricultura provincial atraviesa su peor momento en décadas. Entre el aumento imparable de insumos, la caída de precios y los fenómenos climáticos, pequeños y medianos productores alertan sobre un futuro incierto para el campo argentino.

La Sociedad de Productores de Frutas, Hortalizas y Afines de Tucumán lanzó un alerta sobre la delicada situación del sector agrícola. Ricardo Cecilia, referente provincial, describió el panorama como una “crisis histórica, casi terminal”, marcada por el encarecimiento de insumos, la baja de precios y el impacto de fenómenos climáticos extremos.

El dirigente explicó que el aumento constante del combustible, semillas, agroquímicos y otros insumos hace que planificar las próximas cosechas sea casi imposible. “Antes los ajustes eran del 5 o 7% al mes, hoy el combustible sube dos veces por semana”, aseguró. Al mismo tiempo, la caída de los precios de venta, como en el caso de la papa, dificulta la reinversión y pone en riesgo la rentabilidad de las explotaciones.

La crisis también amenaza con un abandono del campo por parte de las nuevas generaciones. “Los hijos prefieren un sueldo seguro antes que seguir en la finca”, señaló Cecilia, alertando sobre la pérdida del relevo y la debilitación de la estructura productiva provincial.

A estos problemas económicos se suman fenómenos climáticos adversos: tormentas, heladas y lluvias intensas destruyen cosechas enteras. Según el productor, la falta de políticas de contención y regulación agrava aún más la situación. “Se libera todo, incluso el combustible que sostiene la producción y el transporte, mientras se restringe el presupuesto de jubilados y universidades”, criticó.

Con información de Café Prensa

Argentina, entre los países más caros de la región en alimentos, ropa y electrodomésticos

Pese a la devaluación, Argentina sigue entre los países más caros de la región: alimentos, ropa y electrodomésticos muestran precios muy por encima de Brasil, Chile y México.

A pesar de que el tipo de cambio real aumentó 13,5 % entre mayo y agosto, la Argentina sigue figurando entre los países más caros en varios rubros de consumo masivo. Así lo revela un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, que comparó los precios de 30 productos en distintos países y los expresó en dólares.

Según el estudio, el país resulta más costoso en un 90 % de los bienes durables (autos, motos, bicicletas, indumentaria y electrodomésticos), en un 48 % de los alimentos y bebidas y en un 36 % de los servicios personales y familiares.

Alimentos y bebidas

En este segmento, Argentina supera en precios al 48% de los casos relevados. Brasil aparece como el país más barato en todos los productos comparados: por ejemplo, un kilo de queso cuesta US$10,10 en Argentina vs. US$8,70 en Brasil, y un pollo US$7,30 contra US$3,80. Chile y México también muestran precios más bajos en el 6 % de los casos.

Frente a economías desarrolladas como Estados Unidos, Francia o Corea, los precios locales resultan más competitivos, con hasta un 80 % de los productos más baratos. Sin embargo, hubo movimientos puntuales: el arroz se encareció 71 % respecto de Polonia, mientras que bienes como la cerveza nacional, las papas y el bife de nalga mostraron mejoras en competitividad.

Bienes durables

El mayor desfasaje aparece en autos, indumentaria y electrodomésticos, donde Argentina es 90 % más cara que otros países. El informe destaca que artículos como el televisor, el vestido y las zapatillas tienen valores excepcionalmente altos en el mercado local. La explicación radica en la alta protección comercial y la carga tributaria interna, que encarecen estos productos, incluso tratándose de bienes transables.

La AIE alerta sobre el declive acelerado de los yacimientos de petróleo y gas

La AIE (Agencia Internacional de Energía) alerta que el declive acelerado de los yacimientos obliga a inversiones récord solo para mantener la producción y advierte que detener el flujo de capital generaría un déficit energético global.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) advierte que los yacimientos de petróleo y gas enfrentan un declive más rápido de lo previsto.

Un informe reciente de la Agencia Internacional de Energía (AIE) advierte que los yacimientos de petróleo y gas enfrentan un declive más rápido de lo previsto, lo que obliga a las empresas a realizar inversiones récord solo para mantener la producción actual.

El análisis de la AIE señala un desafío estructural para la industria: la aceleración del declive en los campos convencionales y la creciente dependencia de recursos no convencionales, como el esquisto y los pozos en aguas profundas, exige un esfuerzo creciente para sostener la oferta y evitar tensiones en los mercados energéticos.

Ritmo de declive global

Según la AIE, la tasa promedio anual de declive post-pico alcanza 5,6% en petróleo convencional y 6,8% en gas natural. Más del 80% de la producción mundial proviene de campos que ya superaron su nivel máximo de extracción, donde las caídas se aceleran, obligando a la industria a invertir más para mantener la producción estable.

Diferencias regionales y por tipo de yacimiento

Las caídas varían según la región y el tipo de campo. En Oriente Medio, los grandes yacimientos terrestres muestran descensos inferiores al 2% anual. En cambio, en Europa, los yacimientos marinos más pequeños caen más del 15% anual, mientras que los pozos no convencionales, como el esquisto, presentan declives superiores al 35% en el primer año. Estas diferencias reflejan que las zonas maduras requieren mayor inversión y enfrentan mayores riesgos de caída acelerada.

Inversión récord para frenar pérdidas

Desde 2019, casi el 90% de la inversión global en producción de petróleo y gas se destina a compensar el declive de los campos existentes, en lugar de cubrir el crecimiento de la demanda. Para 2025, la AIE proyecta que la inversión upstream alcanzará 570.000 millones de dólares, concentrándose principalmente en sostener la producción actual.

Riesgos de detener la inversión

El informe advierte que si cesaran las inversiones de capital, la producción mundial de petróleo caería un 8% anual (unos 5,5 millones de barriles diarios), mientras que la producción de gas natural bajaría un 9% (270.000 millones de metros cúbicos por año). Esto generaría un déficit estructural que elevaría los precios y comprometería la seguridad energética global.

La AIE concluye que el futuro del mercado energético dependerá de la capacidad de atraer capital a proyectos cada vez más complejos y costosos, ante el riesgo de un desequilibrio permanente entre oferta y demanda que obliga a gobiernos y empresas a planificar más allá del corto plazo.

Con información de Investing.com