El armado de las plantillas en la National Basketball Association (NBA) encuentra su punto de inflexión anual en el Draft, el procedimiento oficial mediante el cual las franquicias seleccionan a los jugadores debutantes para disputar la liga. Este evento se desarrolla tradicionalmente a finales del mes de junio, coincidiendo con la denominada temporada baja del certamen. Su origen histórico se sitúa en el año 1947, permitiendo desde entonces que los clubes asociados incorporen basquetbolistas declarados elegibles para la siguiente temporada. En la actualidad, el sistema se compone de dos rondas de selección donde cada equipo dispone de la oportunidad de sumar un jugador por vuelta, de acuerdo con un orden establecido. El perfil principal de los seleccionados corresponde a deportistas jóvenes, mayoritariamente menores de 23 años. Aunque en décadas previas el reglamento permitía la inscripción directa de jugadores provenientes de la escuela secundaria —siendo el caso de LeBron James el ejemplo más emblemático—, la estructura contemporánea se nutre de manera primordial de los atletas de la liga universitaria (NCAA). Asimismo, las semanas previas y posteriores al Draft sirven como un período de adaptación para las nuevas promesas. Durante el receso, los equipos participan en certámenes de exhibición como la Summer League (Liga de Verano). Este torneo informal funciona como un banco de pruebas para evaluar tanto a los jugadores recientemente drafteados como a jóvenes promesas o agentes libres que buscan ganarse un lugar definitivo en la elite del básquetbol mundial.
Las promesas de la NBA: ¿Cómo funciona el Draft y de dónde salen las estrellas?

