La evidencia recogida por los peritos en el sitio del descarrilamiento se perfila como el factor determinante para esclarecer la tragedia ferroviaria que costó decenas de vidas.
La investigación sobre el grave descarrilamiento que afectó una formación de pasajeros, dejando un saldo trágico de víctimas mortales y heridos, ha entrado en una fase decisiva. Tras días de análisis forense en la zona del siniestro, los equipos técnicos a cargo de la pesquisa lograron aislar un indicio que podría ser la clave para determinar la causa del suceso.
Este elemento crítico fue identificado por personal especializado en ingeniería ferroviaria y criminalística que trabaja directamente sobre la traza destruida. Según fuentes cercanas a la pesquisa, la pista se encontraba en un punto específico de la infraestructura vial, lo que orienta la investigación hacia una falla localizada en las vías o en la operación inmediata del tren.
Erika Robles, vecina del Barrio Mirador del PortezueloLos técnicos han señalado que este indicio se relaciona directamente con el mecanismo de la falla que produjo la salida de la formación de los rieles. Se trata de una anomalía o un daño estructural específico cuya existencia explicaría la pérdida de control y la subsiguiente devastación.
El hallazgo implica un giro fundamental, ya que permite a los investigadores concentrarse en la potencial responsabilidad técnica u operativa, descartando varias hipótesis preliminares centradas en factores externos. Las autoridades judiciales han solicitado la preservación inmediata de esta evidencia para su análisis en laboratorios especializados.
Mientras la justicia avanza para determinar las responsabilidades penales, la pericia sobre este indicio crucial determinará la conclusión final del informe técnico. Se espera un dictamen preliminar en las próximas 48 horas para oficializar la línea investigativa central.
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