Pánico en las costas australianas por una serie de ataques de escualos que dejaron varios heridos en las últimas 48 horas.
Las autoridades australianas activaron protocolos de emergencia y emitieron alertas para los bañistas tras registrarse cuatro incidentes de ataques de tiburones en solo dos días, concentrados en playas de la costa oriental. Estos ataques, inusualmente cercanos en el tiempo, generaron preocupación entre la población y los operadores turísticos de la región.
Fuentes oficiales confirmaron que múltiples personas sufrieron lesiones de diversa consideración como resultado directo de estas interacciones con los escualos. Si bien los equipos de rescate actuaron con celeridad para trasladar a los heridos a centros asistenciales, la gravedad de algunos cuadros mantiene en vilo a las áreas costeras.
La reforma laboral suma apoyos de gobernadores radicales y provincialistas mientras Javier Milei busca aislar al peronismoLa rápida sucesión de los eventos obligó a los gobiernos locales a intensificar la vigilancia marítima con patrullajes aéreos y navales, buscando determinar si un mismo ejemplar o factores ambientales están detrás del incremento súbito de la actividad predatoria. Se analiza también la posible presencia de cardúmenes cerca de la costa.
Especialistas en fauna marina pidieron cautela y recordaron que, aunque los ataques son raros, las probabilidades aumentan con la migración de especies. Paralelamente, se ordenó el cierre preventivo de algunas de las playas más concurridas hasta que se pueda garantizar un nivel de seguridad aceptable para los visitantes.
Este pico de agresiones interrumpe la normalidad en destinos turísticos clave y pone en debate la efectividad de las medidas de prevención implementadas en las zonas afectadas, reabriendo la discusión sobre la convivencia entre humanos y la fauna marina en el Pacífico Sur.
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