El fútbol argentino afronta una urgente renegociación de contratos clave ante la posibilidad de que sus figuras queden libres a partir de enero de 2026.
El mercado de pases actual está marcado por la situación contractual de un importante grupo de futbolistas de élite de la Liga Profesional cuyos vínculos con sus clubes finalizan a fines de 2025. A partir del 1 de enero de 2026, estas figuras, que incluyen a referentes en los equipos más grandes, estarán habilitadas para negociar con cualquier institución sin dejar rédito económico a sus actuales empleadores.
Las dirigencias de los clubes deben definir rápidamente si avanzan con renovaciones millonarias o si buscan concretar una venta anticipada en esta ventana de transferencias, antes de que el valor de los pases se devalúe. Esta situación compromete la planificación deportiva a mediano plazo y pone en riesgo el patrimonio institucional de las entidades con mayor cantidad de jugadores en esta condición.
Así será el 2026 de Lionel Messi: su sexto Mundial, Finalissima y defensa de la MLSLos agentes y los propios jugadores utilizan este plazo de vencimiento como un fuerte elemento de presión en las mesas de negociación. Las exigencias contractuales se han elevado significativamente, buscando garantizar acuerdos a largo plazo o, en su defecto, asegurar una salida como agente libre que incluya primas por fichaje elevadas para el futbolista.
Entre los nombres implicados se encuentran tanto futbolistas históricos que buscan firmar su último contrato profesional como jóvenes promesas con alto valor de reventa que aún no han logrado extender sus lazos. La disparidad en el manejo de estas situaciones obliga a los secretarios técnicos a trabajar en múltiples escenarios de forma simultánea, priorizando la estabilidad deportiva y financiera del plantel.
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