El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu se enfrenta a la batalla de su vida en las elecciones del próximo martes 27. Con una trayectoria política de 30 años, busca mantenerse en el podio como el único candidato capaz de garantizar la seguridad del país, a pesar de las dudas sobre su doctrina tras las guerras en Medio Oriente.
Su doctrina centrada en la seguridad quedó en entredicho el 7 de octubre de 2023 cuando comandos islamistas liderados por el grupo terrorista Hamás lanzaron un asalto sin precedentes contra Israel.
Su principal rival, el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot, canalizó la indignación pública por este fracaso y está en empate técnico con Netanyahu en las encuestas.
Benjamin Netanyahu, el longevo primer ministro de Israel que quiere más
El dirigente de 77 años busca ganar a toda costa, con su campaña basada en gran en un solo eslogan: «O la derecha o Palestina». Más allá de los comicios, el primer ministro que más tiempo permaneció en el cargo en Israel -casi 19 años en diferentes mandatos- enfrenta una orden de arresto internacional de la CPI por presuntos crímenes de guerra en Gaza.
También está acechado por un juicio por corrupción y debe gestionar el agotamiento por un conflicto en múltiples frentes que se intensificó en los últimos tres años. Nacido en Tel Aviv el 21 de octubre de 1949, Netanyahu se opuso y contribuyó a enterrar el proceso de paz israelo-palestino de los años 1990, cuyo fin último era la solución de dos Estados.
Ahora promueve la visión de un Israel cuyas fronteras se extiendan hasta Jordania, expresando su apoyo a la anexión de partes de la Cisjordania ocupada y adoptando medidas para impulsar el crecimiento de los asentamientos israelíes, considerados ilegales según el derecho internacional.
Durante su juventud, Netanyahu sirvió en una unidad de comandos israelí y combatió en la guerra árabe-israelí de 1973. Criado en parte en EEUU y graduado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, se convirtió en uno de los portavoces israelíes más eficaces en el extranjero, desenvolviéndose con holgura tanto en los programas de televisión estadounidenses como en los pasillos de la ONU.
Elegido diputado en 1988, asumió la dirección del partido de derecha Likud en 1993 y, tres años más tarde, se convirtió a los 46 en el primer ministro más joven de la historia del país. Fue jefe de gobierno de 1996 a 1999 y luego nuevamente de 2009 a 2021, antes de iniciar su mandato actual a finales de 2022.
Adversarios y críticos aseguran que «difunde odio»
Durante años, sostuvo que los cimientos de la seguridad de Israel se basaban en la fuerza militar, la superioridad en materia de inteligencia y la disuasión. Sin embargo, el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 reveló graves fallas en los tres frentes y, a medida que la guerra en Gaza se intensificaba, comenzó a enmarcarla en términos más históricos, presentándolo como una lucha generacional.
Sus críticos afirmaron que sus acciones sumieron al país en conflictos irresolubles. Su adversario, Eisenkot, aseguró que Netanyahu «no es apto para permanecer en el cargo» al afirmar que «difunde odio, miedo y presenta a sus rivales como enemigos de Israel«, según la cadena pública Kan.
Pero Netanyahu aún cuenta con un poderoso aliado en el presidente Donald Trump, a quien calificó como el «mejor amigo que Israel haya tenido nunca» en la Casa Blanca. Diez días antes de los comicios, el republicano le dio su respaldo y declaró: «Eres el hombre que quiero a mi lado».


