Ankara, Turquía. Este domingo, las fuerzas de seguridad turcas intervinieron por la fuerza en la sede del principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP). La operación se ejecutó tras una orden judicial emitida el pasado jueves, que dictaminó la destitución de la cúpula del partido, incluyendo a su líder, Özgür Özel. Este desarrollo agrava la tensión política en el país y afecta directamente al que se considera el principal competidor del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Cientos de policías antidisturbios, equipados con cascos y escudos, avanzaron sobre el edificio. Pese a los intentos de los seguidores de Özgür Özel por bloquear los accesos, los agentes emplearon gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, logrando finalmente el desalojo de los dirigentes del lugar.
En un video que rápidamente se viralizó en redes sociales, Özgür Özel manifestó su resistencia, exclamando: «¡No saldremos de aquí!». Con contundencia, añadió: «Estamos bajo ataque. A partir de ahora, nuestro partido está en las calles, en las plazas. Marcharemos en dirección al poder. Nos podéis echar de nuestra sede, pero nos estáis echando a las calles». Tras estas declaraciones, el referente socialdemócrata convocó a la movilización ciudadana en las principales urbes del país durante la tarde.
Esta convocatoria revive el temor a la repetición de las masivas protestas sociales que sacudieron Turquía hace exactamente un año, entonces provocadas por la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.
La medida judicial es el golpe más reciente contra el CHP, la fuerza política más antigua de Turquía. Previamente, el partido había logrado una significativa victoria frente al oficialista AKP, liderado por Erdogan, en las elecciones locales de 2024. El año pasado, la justicia detuvo a Imamoglu –figura popular del partido y nominado candidato para las elecciones presidenciales de 2028– bajo acusaciones de «corrupción», un suceso que marcó un precedente de presión judicial sobre la oposición.

