SDN Campo: Los granos operan a la baja en Chicago mientras el mercado local sostiene valores en dólares

La abultada oferta global y los pronósticos climáticos en EE. UU. presionan las pizarras internacionales. En Rosario, la soja se mantiene en torno a los 330 USD, con la mirada puesta en la volatilidad de las próximas semanas.

El panorama agrícola presenta una dinámica de contrastes entre la tendencia bajista de los mercados externos y un mercado local que intenta defender posiciones en moneda extranjera. Desde SDN Campo, analizamos el cierre de los principales centros de referencia:
Chicago: Presión por oferta y clima
El mercado de referencia estadounidense cerró la jornada en terreno negativo para los tres granos principales. Los factores clave son:
- Soja y Maíz: La fuerte oferta global continúa pesando sobre las cotizaciones, limitando cualquier intento de rebote.
- Trigo: El cereal ajustó con pérdidas debido al optimismo por lluvias en el cinturón triguero de EE. UU., a pesar de que los reportes de condición «buena/excelente» cayeron ligeramente respecto a febrero.
- El factor Petróleo: La firmeza del crudo por los conflictos en Medio Oriente actúa como un «freno» a mayores caídas, especialmente en el maíz, debido a su estrecha relación con el etanol como biocombustible.
Rosario: Valores locales y estabilidad del Dólar
En el ámbito nacional, el mercado local promedia la semana con un Dólar Banco Nación estable en $1406 para la compra y $1415 para la venta.
Precios destacados por tonelada: | Producto | Valor Disponible | Valor Contractual / Forward | | :— | :— | :— | | Soja | $465.000 – $470.000 | 331 USD (marzo) / 325 USD (mayo) | | Maíz | 170 USD | 175 USD (contractual) / 183 USD (abril-junio) | | Trigo | 180 USD | 183 USD (contractual) | | Girasol | 380 USD | 385 USD (junio-julio) | | Sorgo | 190 USD | 192 USD (abril-junio) |
Expectativa Global: China y Estados Unidos
El mercado permanece atento a la próxima reunión entre altos funcionarios de China y EE. UU.. Una posible cumbre entre los mandatarios podría redefinir el flujo de exportaciones, en un contexto donde el poroto brasileño sigue siendo un competidor feroz para la soja norteamericana.
