Gasto público: El déficit de las empresas estatales cayó a su nivel más bajo en una década

Tras tocar un techo de casi 6.000 millones de dólares en 2023, el rojo de las compañías públicas cerró el 2025 por debajo de los 1.000 millones. El acumulado desde 2015 arroja una pérdida total superior a los 31.000 millones de dólares.

Un reciente informe basado en datos de la consultora Econométrica y el Ministerio de Economía (MECON) revela una drástica reducción en el déficit operativo de las empresas públicas argentinas durante el último año. Según los indicadores financieros, el desequilibrio de estas entidades pasó de un pico crítico en 2023 a cifras que no se registraban en los últimos diez años.
El fin de la «sangría» financiera
El gráfico histórico del déficit acumulado (12 meses) muestra una trayectoria de fuerte volatilidad con una tendencia de corrección acelerada en el último bienio:
- El pico de 2023: En abril de ese año, el déficit alcanzó los 5.710 millones de dólares, marcando el punto más alto de ineficiencia financiera del sector público.
- La caída en 2025: Al cierre de diciembre de 2025, el rojo cayó hasta los 966 millones de dólares, lo que representa una reducción del 83% respecto al máximo de 2023.
- Contexto histórico: En diciembre de 2015 el déficit era de 2.647 millones, mientras que en noviembre de 2019 se ubicaba en 1.955 millones.
Un acumulado alarmante
A pesar de la mejora reciente, los datos son contundentes respecto al costo que estas estructuras han tenido para el Estado Nacional. Entre 2015 y 2025, el déficit total acumulado de las empresas públicas ascendió a 31.500 millones de dólares.
Esta cifra equivale a una parte sustancial de la deuda externa argentina o a la inversión necesaria para transformar la infraestructura básica del país.
Prioridades en debate
La reducción del déficit en las empresas estatales se da en un marco de fuerte ajuste del gasto público. Mientras los números macroeconómicos muestran este alivio en las cuentas del MECON, sectores de la oposición y la sociedad civil contrastan estos logros con la precariedad en servicios básicos directos, como la alimentación escolar.
Recientemente, se viralizaron imágenes de raciones deficientes en escuelas públicas (como una simple feta de queso en un pan), lo que reabre el debate sobre si el ahorro fiscal se está traduciendo en una gestión más eficiente de los recursos para los ciudadanos más vulnerables o si es solo un éxito de planilla.
Aquí el informe completo de Argentina en datos:
