Mar. Nov 3rd, 2026

Renunció el ministro de Transporte de España tras dos accidentes ferroviarios que dejaron más de 100 muertos

El ministro de Transporte de España, Óscar Puente, anunció su renuncia este martes, luego de dos accidentes ferroviarios mortales ocurridos en menos de un año. El funcionario comunicó su decisión ante el Congreso de los Diputados, donde compareció durante cuatro horas para dar explicaciones sobre la última tragedia, aunque no precisó cuándo dejará formalmente su cargo.

«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año, por cuestión de dignidad», sostuvo Puente al finalizar su exposición.

El funcionario explicó que había tomado la decisión después del último accidente, ocurrido el 28 de octubre, pero que decidió continuar al frente del ministerio para atender las consecuencias del choque y adoptar medidas destinadas a evitar que vuelva a suceder una tragedia similar.

El accidente ocurrió el 28 de octubre, cuando un tren de Renfe chocó contra una formación de Iryo que permanecía detenida en la misma vía, cerca de Urda, en la provincia de Toledo.

El accidente ocurrió el 28 de octubre, cuando un tren de Renfe chocó contra una formación de Iryo que permanecía detenida en la misma vía, cerca de Urda, en la provincia de Toledo.

Su salida había sido reclamada tanto por el principal partido opositor, el Partido Popular (PP), como por otras fuerzas progresistas ubicadas a la izquierda del oficialista Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Tras conocerse el anuncio, el presidente de Vox, Santiago Abascal, apuntó contra el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, y reclamó que también abandone su cargo. «Sánchez siempre se esconde detrás de sus esbirros. Pero la responsabilidad es suya. Es el capo de la mafia. Es el cerebro de la organización criminal que nos gobierna», escribió en su cuenta de X. Y agregó: «Sánchez es quien debe dimitir para ponerse a disposición judicial».

Las medidas del Gobierno tras el accidente ferroviario

El último choque ocurrió cuando un tren de Renfe recibió la autorización para reanudar la marcha mientras otra formación de Iryo permanecía detenida sobre la misma vía. El impacto, cerca de Urda, en la provincia de Toledo, dejó 74 muertos.

En respuesta a la tragedia, el Gobierno español anunció este martes una reducción en la frecuencia de los trenes de alta velocidad que circulan entre Madrid y Sevilla. Además, estableció que, si vuelve a fallar el sistema de bloqueo automático, será necesaria la autorización de un segundo controlador para habilitar una maniobra.

La restricción se mantendrá hasta que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria revise los mecanismos de seguridad de la línea y el Ejecutivo complete la instalación del sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, cuya implementación acumula retrasos en ese tramo.

La conexión Madrid-Sevilla fue la primera línea de alta velocidad de España y se inauguró en 1992. En enero, otro accidente en el mismo corredor, en el que también estuvieron involucradas formaciones de Renfe e Iryo, provocó 46 muertes.

El siniestro dejó 74 muertos y se convirtió en la segunda tragedia ferroviaria mortal en España en menos de un año.

El siniestro dejó 74 muertos y se convirtió en la segunda tragedia ferroviaria mortal en España en menos de un año.

Antonio Jiménez Barca – El País

«Los terribles accidentes que se han producido en el corredor Madrid-Sevilla nos demuestran la imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema y mejorar sus protocolos de actuación», sostuvo Puente después de la reunión del Consejo de Ministros.

La falla en la señalización que provocó el choque

De acuerdo con la reconstrucción preliminar, una falla en el sistema de señalización provocó que varios trenes se detuvieran automáticamente. Ante esa situación, el centro de control de Atocha, en Madrid, quedó a cargo de coordinar la circulación.

Desde allí se autorizó al tren de Renfe a retomar la marcha a velocidad normal, pese a que la formación de Iryo, ubicada más adelante, todavía no podía arrancar. Los investigadores estiman que el impacto se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora.

Puente calificó la autorización como «errónea» y explicó que los controladores debieron esperar a que el tren de Iryo reanudara su recorrido antes de habilitar el paso de la otra formación.

El nuevo protocolo establece que, ante una falla en la señalización, los maquinistas deberán avanzar a un máximo de 40 kilómetros por hora y guiarse por lo que puedan observar directamente en las vías. Este procedimiento se conoce como «marcha a la vista».

El ministro también anunció la incorporación de más trabajadores en los centros de control y mejoras en las condiciones laborales. El principal sindicato de maquinistas, Semaf, reclama mayores garantías de seguridad y más personal. La organización ya realizó un paro y convocó a otras dos jornadas de huelga para el 10 y el 12 de noviembre. Para el 11 está prevista una huelga general, a menos de tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas del 29 de noviembre.

Entre las medidas anunciadas también figura la creación de un modelo digital que permita reproducir en tiempo real el funcionamiento de la red ferroviaria. Según Puente, un agente de inteligencia artificial podrá detectar anomalías y monitorear las conversaciones entre maquinistas y controladores, con el objetivo de reducir los errores humanos.

Las indemnizaciones para las víctimas

El Consejo de Ministros aprobó este martes un paquete de ayudas que duplica las indemnizaciones previstas en el seguro obligatorio de viajeros. Los afectados podrán solicitar anticipos y acceder a una cobertura más amplia en caso de incapacidad temporal.

Además, el Gobierno abrirá oficinas en las comunidades autónomas de residencia de las víctimas para que ellas y sus familiares puedan realizar los trámites correspondientes sin tener que trasladarse a otras regiones.

«Nuestra obligación es recuperar la confianza quebrada en la alta velocidad cuanto antes y cueste lo que cueste», había expresado el lunes el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante una visita a Barcelona, después de los tres días de luto nacional.

Entre las víctimas fatales del accidente se encontraba Ana Martina Conte Grand, una mujer de 32 años, nacida en San Juan y de nacionalidad argentina e italiana, que vivía en Andalucía desde 2025. Su hermano, que viajaba junto a ella, sobrevivió al choque, aunque resultó herido.

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