La odontóloga bielorrusa que se quedaría con la fortuna de Epstein

## El romance oculto detrás de los millones

Una dentista de origen bielorruso emerge como la gran beneficiaria del imperio financiero de Jeffrey Epstein. Karyna Shuliak, de 37 años, podría hacerse con una suma cercana a los cien millones de dólares tras la apertura de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia estadounidense. La liberación de estos archivos, producida a comienzos de 2026, destapó una relación que la joven mantuvo en la penumbra durante más de una década.

La historia entre ambos arrancó en 2011, cuando Shuliak desembarcó en Nueva York con una visa de estudiante y apenas 21 primaveras. Desde aquel entonces, el magnate desembolsó cifras millonarias para solventar sus gastos, los de su familia en Europa del Este y su formación académica. Los correos electrónicos filtrados revelan un vínculo estrecho: en uno de ellos, la joven le agradecía el respaldo para su carrera y su hogar, calificándolo de manera elogiosa.

## La última llamada y las sombras del testamento

El 10 de agosto de 2019, horas antes de que Epstein se quitara la vida en su celda, mantuvo una conversación telefónica de veinte minutos con Shuliak. Durante ese diálogo, el financiero le pidió que mantuviera la firmeza frente a la tormenta judicial que se avecinaba. Ese contacto fue el cierre de una conexión que el propio Epstein había consolidado mediante transferencias económicas y gestiones de poder.

El testamento, redactado poco antes del fallecimiento, designa a la odontóloga como heredera principal. Además del dinero, incluye la mención de una joya entregada con intenciones nupciales. Sin embargo, el legado no está exento de interrogantes: los documentos desclasificados apuntan a un presunto matrimonio de conveniencia orquestado por Epstein en 2018 para asegurarle la residencia permanente a Shuliak. La unión se habría concretado con otra mujer vinculada al entorno del magnate, quien después aseguró haber sido forzada a participar sin comprender los fines migratorios del acuerdo.

## Una carrera bajo la lupa

La influencia de Epstein trascendió lo sentimental. Los archivos indican que presionó para que Shuliak ingresara a la Universidad de Columbia, donde directivos habrían filtrado contenido del examen de admisión. La institución sancionó a funcionarios, aunque la futura dentista no enfrentó medidas disciplinarias.

Hoy, Shuliak ejerce su profesión en un consultorio de Brooklyn, adoptando su primer nombre como seña de identidad. Ni las autoridades la señalaron como partícipe de la red de explotación ni fue reconocida como víctima del esquema criminal. Su situación legal respecto a la herencia permanece en terreno movedizo, mientras la justicia continúa desentrañando los tentáculos del imperio Epstein.

Redacción SDN

Etiquetas: Jeffrey Epstein, herencia millonaria, Karyna Shuliak, escándalo judicial, tráfico de influencias

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