Precios en surtidor: ¿Por qué la nafta aumentó en Argentina si el crudo bajó?

Los precios de los combustibles en Argentina registraron un incremento promedio de entre 6 y 7% en noviembre de 2025, una situación que se presentó a pesar de la caída del precio internacional del barril de petróleo. Esta suba se manifestó tras un período de estabilidad en los valores entre septiembre y fines de octubre, según fuentes del sector.

Los aumentos acumulados en el año para la nafta súper y premium fueron del 47% y 35% respectivamente, superando la inflación acumulada del 30% en el mismo período. Esta dinámica se contrapone a lo ocurrido en 2024, cuando los combustibles aumentaron 100% frente a una inflación del 118%. Según fuentes del sector, esta diferencia indicaba un retraso en los precios que, junto a otros factores, impulsó la actualización de noviembre.

Factores que impulsaron la suba

El incremento en los surtidores se atribuye a varios elementos. La Secretaría de Energía actualizó los valores de los biocombustibles y de los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC). Los biocombustibles, en promedio, subieron 50% en el último año (bioetanol 37%, biodiésel 67%), mientras que el impuesto al gasoil aumentó 53% y el de la nafta, 45%. Además, el tipo de cambio mayorista experimentó un alza del 42% en el último año, con la mayor parte de ese incremento ocurriendo a partir de abril con la implementación del esquema de bandas cambiarias.

Según el economista Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía (EyE), “en noviembre da la impresión de que liberaron todos los precios y eso explica la fuerte suba de la nafta y el gasoil. Además, los combustibles venían muy atrasados después de las elecciones de octubre, más allá de las actualizaciones de impuestos y biocombustibles”.

Impacto y proyecciones futuras

El precio internacional del barril de petróleo cayó aproximadamente 10 dólares en el último año, pasando de US$74 a menos de US$64. No obstante, Arceo explicó que esta baja fue más pronunciada a nivel internacional que en el mercado local, donde el valor del barril estaba «atrasado» y no había alcanzado la paridad de exportación. YPF, que concentra el 57% del despacho de nafta y gasoil, dejó de informar sus aumentos, lo que ha reducido las referencias del sector.

A pesar de los incrementos, los combustibles en Argentina siguen siendo “relativamente accesibles” en relación con el poder adquisitivo, según Arceo. Se espera una estabilización de los precios locales a partir de diciembre, aunque su evolución dependerá de cuatro factores clave: el tipo de cambio, el precio internacional del crudo, los impuestos y los biocombustibles. Para 2026, la industria proyecta un reacomodamiento de precios regionales para corregir «inequidades», con estimaciones que sugieren que las provincias patagónicas, como Chubut y Comodoro Rivadavia, podrían experimentar aumentos promedio superiores al resto del país.

Redactado con información de la periodista Sofía Diamante para el medio La Nación.

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