El Dr. Marcelo Riera, médico y delegado gremial de APPAMIA, detalló la crítica situación que atraviesa el sector prestador. Según explicó el profesional, a partir de la resolución 117 de este año, los prestadores sufrieron un recorte unilateral del 52% en sus ingresos reales. En la actualidad, un médico de cabecera percibe apenas $2.700 por mes por afiliado asignado (cápita fija, independientemente de la cantidad de consultas o trámites administrativos que requiera el paciente), mientras que los odontólogos cobran apenas $372 por cápita. Riera remarcó que sobre los médicos de cabecera descansa toda la estructura de atención inicial y derivación de los más de 5,5 millones de afiliados del PAMI, incluyendo recetas, seguimiento de patologías crónicas, habilitación de internaciones domiciliarias y provisión de insumos ortopédicos o pañales. Frente a la falta de mesas paritarias y la negativa oficial bajo el argumento de que «no hay plata», el gremio calificó de inadmisible la última propuesta recibida de $300 de aumento para médicos y $150 para odontólogos. A pesar de la medida de fuerza, el delegado aclaró que se mantuvieron las guardias para urgencias y la entrega de recetas de medicación crónica para evitar desamparar a los adultos mayores.


