Tensión universitaria: el movimiento estudiantil profundiza las medidas de fuerza de cara a una nueva marcha federal En la antesala de la quinta movilización universitaria, la Facultad de Filosofía y Letras inicia una toma con clases públicas. Desde el centro de estudiantes denuncian el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, el vaciamiento presupuestario y una reunión fallida en la Secretaría de Educación. El conflicto entre la comunidad universitaria y el Gobierno Nacional atraviesa un nuevo punto crítico. En una entrevista concedida a Francisco Paz en SDN.Digital, Valentina Barralde, presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (CEFyL), confirmó el plan de lucha que incluye cortes de calle, clases públicas y la toma de la sede académica previa a la marcha nacional prevista para este jueves. Barralde explicó que el malestar se profundiza ante la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, ratificada por los poderes Legislativo y Judicial: «Estamos hartos de hacer siempre lo mismo. En las universidades cada vez estamos peor y ya no tenemos más tiempo para seguir viendo cómo se nos caen los compañeros de la cursada», sentenció. El frustrado encuentro en el Palacio Pizzurno
Durante el diálogo, la dirigente relató lo sucedido días atrás durante la sentada en la Secretaría de Educación, donde un grupo de estudiantes intentó reunirse con el titular del área, Carlos Torrendell. Según expuso, el encuentro se extendió por apenas tres minutos y culminó de manera abrupta: «Carlos Torrendell no dio ninguna respuesta… a raíz de un llamado de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se interrumpió la reunión inmediatamente al grito de que con los estudiantes no se puede negociar ni hablar», denunció. Entre las demandas presentadas al Ejecutivo figuran la ejecución de la ley presupuestaria, el boleto educativo, comedores, residencias y partidas específicas destinadas a la salud mental, una problemática que —aseguran— se agravó sustancialmente entre los jóvenes producto del contexto socioeconómico. Una convocatoria multisectorial
Lejos de circunscribirse al ámbito estrictamente educativo, la dirigente estudiantil remarcó que la protesta del jueves confluirá con otros reclamos populares, incluyendo gremios como la CGT y ATE, así como organizaciones de discapacidad y sectores que rechazan modificaciones normativas vinculadas a tierras y endeudamiento: «No solamente no es una marcha más porque no tenemos la misma actitud ni paciencia, sino porque confluyen un montón de peleas que estamos dando en el país», concluyó.


