
El Merval rebotó 0,6 % pero sigue en rojo en agosto, los bancos profundizaron pérdidas y la energía lideró las subas. El riesgo país tocó 829 puntos, máximo en cuatro meses, en medio de tensión política y nuevas medidas del BCRA.
El mercado financiero argentino vivió este martes una rueda marcada por la volatilidad. El S&P Merval avanzó 0,6 % hacia las 14 horas y se ubicó en 2.033.345 puntos, aunque acumula una caída de 11,5 % en agosto y de 29,6 % en lo que va del año. Medido en dólares CCL, el índice trepó 1,2 % a 1502 unidades.
En paralelo, el riesgo país subió a 829 puntos básicos, su nivel más alto desde abril, en medio de tensiones políticas y denuncias de corrupción que golpearon la credibilidad del Gobierno.
Bancos, en baja; energía, en alza
Las acciones líderes operaron dispares. El sector bancario volvió a concentrar pérdidas: Grupo Galicia cedió 2,6 %, Macro retrocedió 2,1 % y BBVA cayó 0,7 %. En contraste, el panel energético mostró mejoras: Transportadora de Gas del Sur lideró con un avance de 3,1 %, seguida por Central Puerto (+1,4 %), YPF (+1,2 %) y Telecom (+1,7 %).
Entre las demás líderes, IRSA subió 0,5 % y acumula una ganancia de 11,1 % en el año, mientras que Metrogas y Aluar mostraron retrocesos.
Bonos y ADR, con resultados mixtos
En el segmento de deuda soberana bajo ley de Nueva York predominaron las bajas: los títulos GD29, GD30, GD35, GD38, GD41 y GD46 retrocedieron entre 0,06 % y 0,26 %.
En Wall Street, los ADR argentinos reflejaron la misma tendencia: cayeron los bancos, mientras que el sector energético volvió a destacar con subas de hasta 3,9 % en Transportadora de Gas del Sur.
Dólar y política, en el centro de la escena
El peso mayorista se apreció 0,59 % hasta $1355 por dólar, tras el fuerte retroceso de la rueda previa.
A nivel político, las denuncias de coimas en la Administración Nacional de Discapacidad (ANDIS) tensaron aún más el clima de cara a las elecciones legislativas, generando salida de capitales y mayor cautela inversora.
En paralelo, el Banco Central volvió a subir encajes bancarios, con la posibilidad de integrar títulos en pesos que el Tesoro licitará para cubrir vencimientos por $7,7 billones.

