Milei hizo esas declaraciones durante la inauguración del Foro Madrid, encuentro que reúne a dirigentes y referentes de la derecha y la ultraderecha iberoamericana. Allí afirmó que “tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un periodo de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años” y sostuvo que ese proceso convirtió al país en “la envidia” económica de la región.
Fernández respondió públicamente y cuestionó que el Presidente argentino “elogia el derrocamiento de un Presidente elegido democráticamente”. Según la exministra del gobierno de Gabriel Boric, esa mirada sobre la historia chilena “normaliza la ruptura institucional y el golpe de Estado”.
“Es una idea que ningún país que valore su democracia debería tolerar, y menos aún celebrar destempladamente”, sostuvo. La exfuncionaria también puso el foco en la proximidad de las declaraciones con el 53° aniversario del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, encabezado por Augusto Pinochet.
Fernández recordó que esa fecha representa “el inicio de una dictadura responsable de torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y graves violaciones a los derechos humanos”.
En el tramo más crítico de su pronunciamiento, sostuvo que las palabras de Milei “evidencian una preocupante indolencia hacia las víctimas y sus familias, una falta de respeto por la memoria democrática de Chile y, en el fondo, una profunda falta de humanidad”.
La reivindicación de Milei
El discurso del Presidente argentino en Santiago estuvo atravesado por su habitual defensa de la denominada “batalla cultural” contra la izquierda. En ese marco, utilizó la historia reciente de Chile como ejemplo de lo que considera la importancia de disputar las ideas en distintos ámbitos de la sociedad.
“Chile es un lugar emblemático, porque con su historia reciente nos recuerda el valor inmenso de dar la batalla cultural tras el derrocamiento del comunista Allende”, afirmó Milei, antes de celebrar “la victoria de mi amigo José Antonio Kast”.
El mandatario sostuvo que, después de la caída de Allende, “ganaron las ideas de la libertad”, pero cuestionó que la derecha chilena posteriormente abandonara la disputa ideológica en espacios como los medios de comunicación y las universidades.
Para Milei, ese repliegue contribuyó a explicar el escenario que derivó en el estallido social de 2019: “Sabemos que el motivo por el cual el estallido era inevitable fue que por demasiado tiempo aquí descuidaron el terreno de la batalla de las ideas”, afirmó.
El Presidente también rechazó que las protestas de 2019 fueran consecuencia de las desigualdades del modelo económico chileno y sostuvo que las condiciones de vida de los sectores de menores ingresos del país eran superiores a las de otros países de la región.
Según su interpretación, la derecha había logrado imponerse durante décadas en el terreno económico, pero permitió que la izquierda avanzara en el plano cultural. “Y cuando ellos ganan en el terreno del bien y del mal, terminan ganando políticamente”, sostuvo.
Las críticas a la izquierda y a Pedro Sánchez
Milei extendió su discurso hacia el escenario político regional y llamó a los sectores de derecha a coordinarse frente a la izquierda, a la que acusó de utilizar los medios de comunicación para intentar recuperar espacios de poder. En ese tramo lanzó algunas de las expresiones más duras de su intervención. Calificó a sus adversarios ideológicos de “zurdos mugrosos” y definió a la izquierda como un “cáncer”.
También apuntó contra Europa y, en particular, contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo Ejecutivo calificó como un “gobierno de ladrones”.
La intervención de Milei tuvo como uno de sus principales ejes su respaldo a José Antonio Kast, en un contexto de cercanía política entre ambos. Sin embargo, sus referencias a Allende y a la dictadura de Pinochet generaron rápidamente una nueva controversia en Chile, donde la memoria del golpe de 1973 continúa siendo un tema especialmente sensible.
El cruce se produjo además en medio de otra disputa reciente vinculada con Argentina y Chile. Días atrás, Maya Fernández había publicado en X un mensaje sobre la controversia bilateral por la soberanía de la estratégica vía marítima austral: “El Estrecho de Magallanes es chileno”.


