Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-Un, afirmó que el estatus de Corea del Norte como potencia nuclear es “absoluto” y descartó cualquier posibilidad de que el país abandone su arsenal. Además, calificó de “idiotas” a quienes todavía esperan una desnuclearización.

La dirigente sostuvo que la condición atómica de Pyongyang quedó consolidada de forma permanente, tanto en el plano físico como en el legal. Corea del Norte incorporó su estatus como potencia nuclear a su legislación y sus autoridades sostienen que su programa de armas no está sujeto a negociaciones.
Las declaraciones fueron en medio de la conferencia general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que se realiza en Viena. Kim cuestionó las discusiones sobre una eventual desnuclearización y las definió como una “habitual charla tonta”.
“Si creen que eso es realmente posible, solo escucharán las palabras de idiotas”, afirmó la hermana del mandatario norcoreano.
Kim Yo-jong también defendió el arsenal de su país y aseguró que cumple un papel de disuasión frente a lo que calificó como “actos escandalosos de los delincuentes internacionales”.
Tensión entre Corea del Norte y EEUU
La postura de Pyongyang se mantiene mientras continúan las diferencias con Estados Unidos y sus aliados sobre el programa nuclear. El presidente estadounidense Donald Trump afirmó recientemente que Corea del Norte posee 57 armas atómicas “muy poderosas”, mientras que Corea del Sur estima que el número se ubica entre 80 y 120.
El programa nuclear norcoreano aumentó sus capacidades desde el fracaso de la segunda cumbre entre Trump y Kim Jong-un, realizada en 2019. Las negociaciones terminaron sin acuerdo debido a las diferencias sobre las concesiones que recibiría Pyongyang a cambio de avanzar hacia la desnuclearización.
En paralelo, el viceministro de Defensa norcoreano, Kim Kang Il, sostuvo este jueves en Beijing que la condición nuclear del país constituye una “línea de no retorno”. Durante un foro de seguridad regional, también reclamó que los países que se oponen a Pyongyang abandonen sus expectativas de una desnuclearización.

