Las medidas contemplan sanciones para estudiantes que ejerzan violencia y acciones contra el bullying. Además, establecen restricciones al maquillaje, al largo y color del pelo y al uso de dispositivos electrónicos en las aulas.
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció nuevas normas de conducta para las escuelas públicas que incluyen sanciones por violencia y acoso escolar, restricciones al maquillaje y al cabello teñido, controles sobre el largo de las faldas y la prohibición de utilizar dispositivos electrónicos durante las clases. Las medidas buscan reforzar la disciplina en las aulas y contemplan la expulsión de los alumnos que cometan faltas graves.
El anuncio se produjo después de un caso de presunta agresión sexual contra un estudiante de 16 años en un autobús escolar, que derivó en la detención preventiva de seis adolescentes. Los involucrados asistían al Liceo Naval Almirante Guise, una institución cuya administración fue transferida al Ministerio de Educación mientras se lleva adelante un proceso de reorganización.
A partir de ese episodio, también se conocieron denuncias sobre otros hechos de acoso y violencia en establecimientos educativos, además de cuestionamientos por posibles situaciones de racismo y clasismo en el colegio administrado por la Marina. Frente a ese escenario, el Gobierno peruano avanzó con una revisión de las reglas de convivencia escolar.
Qué prohíben las nuevas reglas escolares de Perú y qué sanciones prevén
Entre las nuevas disposiciones figuran la prohibición de usar maquillaje y llevar el pelo largo o teñido, así como normas sobre la extensión de las faldas. También se establecieron límites al uso de celulares y otros dispositivos electrónicos dentro de las aulas, con el objetivo de evitar distracciones durante las clases y reforzar el cumplimiento de las pautas escolares.
El esquema prevé sanciones según la gravedad de cada conducta. Los episodios de violencia y acoso podrán derivar en medidas disciplinarias y, en los casos más graves, en la expulsión del estudiante. La iniciativa apunta a establecer criterios de convivencia más estrictos y fortalecer la intervención de docentes y autoridades educativas ante situaciones que afecten a otros alumnos.
En paralelo, el Gobierno dispuso la reorganización del Liceo Naval Almirante Guise y dejó su administración en manos del Ministerio de Educación hasta el próximo año. El ministro José Antonio Chang sostuvo que la intervención está permitiendo recuperar “el orden y la disciplina” en el establecimiento.
Las medidas forman parte de una política orientada a reforzar las normas de conducta en las escuelas peruanas, en medio de la preocupación por los casos de violencia y acoso entre estudiantes. La aplicación de las nuevas reglas buscará establecer pautas más estrictas sobre el comportamiento dentro de las instituciones y la presentación personal de los alumnos.

