El fiscal general Julio Argentino Puentes, a cargo de la investigación del doble homicidio de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio en el barrio Pueyrredón, confirmó el sobreseimiento de Eric Encina. La decisión se tomó tras una pericia scopométrica que desvinculó al imputado de los hechos, al no coincidir su fisonomía con las imágenes de seguridad captadas. La causa continúa con David “Ñoqui” Vera detenido y la búsqueda activa de un segundo tirador aún no identificado.
La medida, dispuesta por el Ministerio Público Fiscal, implica el sobreseimiento total y definitivo de Encina, quien había permanecido bajo prisión preventiva. El fiscal Puentes explicó que, ante dudas razonables sobre su participación, se ordenó un exhaustivo estudio scopométrico. Este análisis, iniciado el 19 de mayo con la presencia del propio Encina, comparó su fisonomía y forma de caminar en las inmediaciones del lugar donde los atacantes ocultaron el vehículo, con los registros de las cámaras de seguridad del día del crimen (22 de abril). El resultado determinó una “no correspondencia” de sus rasgos morfológicos con los de uno de los sujetos captados, lo que fundamentó su inmediata liberación.
Según los familiares de Encina, la detención le acarreó la pérdida de su empleo. Si bien inicialmente fue vinculado al caso por un informe de la Brigada de Investigaciones, el pormenorizado análisis técnico arrojó un resultado negativo. Puentes subrayó el “deber de objetividad” que lo obligó a solicitar la desvinculación total y la libertad de Encina.
A diferencia de la situación de Encina, la Fiscalía mantiene la acusación formal y la medida de prisión preventiva sobre David Vera. El fiscal Puentes indicó que, desde el inicio de la investigación, existían certezas sobre su presunta participación, respaldadas por pericias técnicas. Un licenciado en criminalística analizó prendas de vestir y calzado incautados a Vera (un chaleco inflado de color negro y zapatillas rojas), concluyendo que se corresponden idénticamente con las vestimentas de uno de los agresores registrados en las filmaciones.
La investigación también ha confirmado la hipótesis de un autor ignorado. En el lugar del atentado se recolectaron vainas servidas de dos calibres distintos: 9 milímetros y calibre .40. Este hallazgo balístico sustenta la teoría de la Fiscalía sobre la existencia de un segundo tirador que, hasta el momento, no ha podido ser individualizado por los investigadores.
El doble homicidio se registró aproximadamente a las 03:14 horas del 22 de abril en la calle La Prensa del barrio Pueyrredón. De acuerdo con los datos recabados, los agresores se movilizaban en un automóvil Volkswagen Vento de color gris y efectuaron entre 12 y 13 disparos desde el lateral del acompañante hacia el vehículo donde se encontraban las víctimas. Los proyectiles impactaron en primera instancia en el cuerpo de la joven Asencio y, de manera posterior, en la humanidad de Nieves.
El fiscal Puentes ha calificado la investigación como “muy compleja” debido a las dificultades para establecer directamente la identidad de los autores. Las pesquisas no cuentan con testigos presenciales que hayan observado los rostros de los tiradores, ya que las declaraciones corresponden a vecinos que solo oyeron las detonaciones o divisaron el paso del rodado. Por ello, el esclarecimiento del caso se ha apoyado de forma casi exclusiva en el relevamiento de cámaras de seguridad de empresas y domicilios particulares de la zona, junto al posterior análisis informático y morfológico de las imágenes.

