El expresidente Donald Trump generó profunda incertidumbre en la política económica estadounidense al dejar en suspenso la continuidad de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal.
El expresidente Donald Trump encendió las alarmas en los mercados financieros al poner en duda la permanencia de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal (FED). Aunque eludió confirmar una destitución en lo inmediato, sus declaraciones abren un período de fuerte inestabilidad sobre la conducción económica de Estados Unidos.
Durante una entrevista televisiva, Trump evitó pronunciar la palabra «despido», pero dedicó gran parte de su intervención a criticar las políticas monetarias implementadas por la actual gestión de Powell. Subrayó la necesidad de un cambio de dirección y acusó a la autoridad monetaria de reaccionar lentamente ante los desafíos económicos recientes.
Bitcoin se estanca en u$s95.000, y la fallida ley de criptomonedas en EEUU impide su crecimientoEl exmandatario fue más allá al señalar que ya evalúa una serie de candidatos para sustituir a Powell si logra regresar a la Casa Blanca. Entre los nombres que circulan en los círculos republicanos se encuentran figuras de marcado perfil conservador, con posiciones más agresivas respecto a la política de tasas de interés.
Esta presión pública ejerce una tensión inédita sobre la independencia funcional de la FED, un pilar tradicional de la política económica estadounidense. El solo hecho de que se debata abiertamente la continuidad de su titular genera volatilidad y obliga a los inversores internacionales a recalibrar expectativas.
Por el momento, Powell mantiene su posición, pero la amenaza de reemplazo lo deja en una situación de debilidad política frente al ala más dura del Partido Republicano. La continuidad de su mandato pende de un hilo en el marco de la contienda electoral presidencial.
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