Buscaban armas de fuego tras una balacera en Puerto Deseado y en el allanamiento encontraron drogas

Una serie de operativos de la DDI en Santa Cruz, ordenados por la Justicia provincial por una causa de abuso de armas, terminó con el secuestro de decenas de plantas, plantines, cogollos de marihuana y elementos de precisión. Al no encontrar el armamento original, el procedimiento dio intervención a las fuerzas federales de Caleta Olivia por infracción a la Ley de Estupefacientes.

Ayer por la tarde, una serie de tareas investigativas impulsadas por la División de Investigaciones y Narcocriminalidad (DDI) de Puerto Deseado culminó en múltiples allanamientos y requisas vehiculares. Si bien el caso de origen era una causa por abuso de armas, los procedimientos terminaron destapando delitos de competencia federal y severas irregularidades comerciales de índole municipal.

Las órdenes de ejecución y requisa fueron libradas por el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N° 1 local. El despliegue abarcó distintos inmuebles de la ciudad y la requerida minuciosa de un automóvil Volkswagen Fox color verde. En este último, el personal de la División Gabinete Criminalístico realizó las pericias técnico-científicas correspondientes y logró el levantamiento de rastros clave para la causa.

Hallazgo de estupefacientes

Aunque los uniformados no localizaron las armas de fuego que motivaron inicialmente el expediente, el resultado de los operativos tomó un giro drástico al ingresar a las viviendas:

  • Primer domicilio: Los efectivos detectan una balanza de precisión, semillas, plantas y una cantidad importante de cogollos de cannabis. Ante la presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes (N° 23.737), se dio inmediata intervención a la Sede Fiscal Federal Descentralizada de Caleta Olivia.
  • Segundo domicilio: En otro de los objetivos fijados por la Justicia se constató la presencia de 46 plantas de cannabis, lo que derivó en nuevas actuaciones de rigor por parte de las autoridades federales.

Infracciones comerciales y bromatológicas

El alcance de los operativos no terminó en el ámbito penal. En uno de los inmuebles registrados, la policía detectó la comercialización de productos alimenticios en pésimas condiciones de salubridad.

Ante el riesgo sanitario, se solicitó la presencia de los inspectores de la Subsecretaría de Inspección General, Comercio y Bromatología de la Municipalidad de Puerto Deseado. El personal comunal labró las actas administrativas pertinentes debido a las graves irregularidades de higiene y otros incumplimientos a las normativas comerciales vigentes.

Desde la DDI de Puerto Deseado destacaron que el éxito del operativo radicó en el exhaustivo trabajo de campo previo y en la articulación inmediata con los distintos estamentos judiciales y municipales. Fuentes del caso confirmaron que, a pesar de no haber secuestrado el armamento, se recabaron nuevos elementos de interés y las tareas investigativas continuarán hasta lograr el total esclarecimiento del hecho inicial.

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