El sistema de salud en Bolivia se encuentra en una situación crítica, acercándose a una posible emergencia sanitaria debido a la saturación hospitalaria y la creciente dificultad para atender a la población. Esta grave coyuntura ha llevado a las autoridades a tomar medidas drásticas.
Martín Carrasco, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), ha confirmado que los centros hospitalarios se verán obligados a priorizar exclusivamente las cirugías de emergencia. Esta determinación implica la suspensión de operaciones programadas, con el fin de redirigir los escasos recursos y el personal hacia los casos más críticos.
La declaración de Carrasco subraya la precariedad actual, donde miles de pacientes ya enfrentan serios obstáculos para acceder a la atención médica necesaria, exacerbando la preocupación por el colapso del sistema sanitario en diversas regiones del país.

