Los conductores repasaron la ceremonia producida por Red Cube, donde destacaron el dominio de emisoras porteñas como Radio Mitre —que cosechó galardones en figuras como Eduardo Feinmann, María Isabel Sánchez y Mercedes Ninci— y Urbana Play. El foco de mayor discusión se centró en la entrega del Martín Fierro de Oro a María O'Donnell, así como el premio a mejor programa periodístico vespertino otorgado a Vuelta y Media, ciclo conducido por Sebastián Wainraich. Para la mesa de debate, estas decisiones abren interrogantes sobre los criterios de premiación de APTRA, señalando una posible lectura política en el reconocimiento a O'Donnell en medio de sus cruces con el gobierno nacional. Asimismo, la transmisión hizo hincapié en una histórica deuda de estos galardones: la falta de representación del interior del país. Se cuestionó la división entre la gala central y el "Martín Fierro Federal", planteando que la creación de categorías segregadas evidencia una exclusión estructural frente a las grandes cadenas de la Ciudad de Buenos Aires. Por último, se reivindicó el rol de los operadores técnicos y la producción, considerados el verdadero motor del éter tanto en la radio tradicional como en las nuevas plataformas de transmisión en vivo.


