El organismo de vigilancia nuclear de la ONU señaló que la reserva de diésel disponible alcanza para unos 10 días, mientras intenta garantizar el abastecimiento necesario para sostener los sistemas de seguridad. La central no recibía combustible desde una instalación de almacenamiento externo desde hacía aproximadamente seis meses.
Sin embargo, el jueves y el viernes la planta recibió nuevas provisiones de diésel desde otra ubicación situada fuera de sus instalaciones, lo que permitió reforzar temporalmente las reservas. Para el OIEA, contar con combustible suficiente resulta indispensable mientras continúe interrumpido el suministro habitual.
“La disponibilidad de combustible diésel es de suma importancia siempre que una central nuclear pierde el suministro eléctrico externo”, declaró el director general del organismo, Rafael Grossi.
La actividad militar provocó el corte
Según el OIEA, la central perdió su conexión eléctrica habitual después de actividad militar registrada en la ribera norte del río Dnieper. La interrupción obliga a mantener los sistemas esenciales mediante generadores, una situación que incrementa las preocupaciones sobre la seguridad de la instalación: “La situación actual demuestra una vez más por qué una alimentación eléctrica externa fiable y rutas de suministro seguras son indispensables para la seguridad y protección nucleares”, agregó Grossi.
Ante este escenario, la organización con sede en Viena intenta negociar un alto el fuego localizado que permita a los equipos técnicos acceder a las zonas afectadas y reparar las líneas eléctricas que abastecen a la planta.
Tres incidentes con drones en una semana
La preocupación aumentó además por tres incidentes con drones registrados esta semana en el complejo nuclear. De acuerdo con el informe difundido por el OIEA el viernes, los episodios provocaron heridas a dos empleados de la instalación.
Los nuevos incidentes volvieron a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de Zaporiyia, especialmente porque la central se encuentra en una zona afectada por el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La planta fue capturada por las fuerzas rusas en marzo de 2022 y desde entonces permanece en el centro de las advertencias internacionales por los riesgos que supone mantener una instalación nuclear en medio de una guerra.
La mayor central nuclear de Europa
Zaporiyia, ubicada en Energodar, a orillas del Dnieper, es la mayor central nuclear de Europa. El río atraviesa una zona que funciona como línea del frente en este sector del conflicto, lo que dificulta el mantenimiento de las conexiones eléctricas y el acceso seguro de los trabajadores.
Desde la toma de la instalación, Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente de realizar ataques contra el complejo. Las denuncias cruzadas dificultan determinar públicamente la responsabilidad de cada incidente, mientras los organismos internacionales insisten en la necesidad de evitar cualquier acción que pueda comprometer la seguridad nuclear.
El OIEA mantiene equipos desplegados de manera permanente en Zaporiyia desde septiembre de 2022. Los seis reactores de la central se encuentran detenidos desde ese año, pero aun así requieren suministro energético para conservar los sistemas necesarios para su refrigeración y seguridad.



