Alarma total en las provincias, la coparticipación cae más del 7 por ciento

La caída de la recaudación por el desplome del consumo profundiza el ahogo financiero de las provincias ante la pérdida de recursos coparticipables en febrero.
Los gobernadores mantienen el alerta ante los datos preliminares que anticipan un nuevo retroceso en la llegada de fondos federales. Esta baja en la coparticipación afecta directamente la principal fuente de financiamiento de los distritos y reduce el margen de maniobra para la gestión cotidiana.
El foco del problema radica en el desempeño del IVA, que refleja la parálisis del mercado interno y el consumo masivo. Los cálculos privados proyectan una caída real de entre el 7% y el 8% en este tributo, lo que impacta de forma automática en la masa de recursos repartibles.
La merma en los ingresos obliga a las administraciones provinciales a priorizar el pago de salarios y el sostenimiento de servicios básicos por sobre otras inversiones. Varios mandatarios trasladaron su preocupación al Palacio de Hacienda frente a la dificultad de cumplir con los compromisos presupuestarios previstos.
Informes técnicos de consultoras como Politikon Chaco e IARAF coinciden en señalar que las transferencias automáticas registraron una contracción real del 7,2%. El análisis indica que la desaceleración de los precios todavía no alcanza para equilibrar la balanza fiscal frente al ajuste que experimenta la actividad económica.
En los ministerios de economía regionales admiten que el deterioro de las cuentas públicas se volvió una tendencia persistente. Sin el auxilio de las transferencias discrecionales de la Nación, las provincias ejecutan una reducción de gastos que posterga planes de infraestructura y asistencia social.
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