Este 1 de junio se conmemoran dos décadas desde que Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia inscribió su nombre en la historia del baloncesto argentino al coronarse campeón de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB).
El memorable logro tuvo lugar en 2006, cuando el equipo patagónico derrotó a Libertad de Sunchales en el sexto partido de la serie final, con un marcador de 84-80 en un eufórico estadio Socios Fundadores. La victoria selló la serie 4-2, otorgando a Gimnasia su primer y único título en la máxima categoría del básquetbol nacional hasta la fecha.
Bajo la dirección técnica de Fernando Duró, asistido por Nicolás Casalánguida, el conjunto de Comodoro Rivadavia no figuraba entre los principales candidatos al inicio de la temporada. Sin embargo, a lo largo de la campaña, el equipo desarrolló una sólida identidad y una notable capacidad para superar obstáculos, transformándose en un contendiente serio y, finalmente, en campeón.
La plantilla campeona contaba con figuras que dejaron una profunda huella en la institución. Entre los nombres destacados se encontraban Gabriel Cocha, Pablo Moldú, Jervaughn Scales, Ruperto Herrera, Leandro Masieri, Charles Jones y Sebastián Festa.
La serie final contra Libertad fue intensa y disputada. Tras los dos primeros encuentros en Sunchales, la eliminatoria regresó a Comodoro Rivadavia con el marcador igualado. En su cancha, el “Verde” exhibió su fortaleza, obteniendo dos victorias consecutivas que lo pusieron al borde de la consagración.
No obstante, la definición aún deparaba momentos de alta tensión. Libertad logró un triunfo en el quinto partido, llevando la serie a un sexto encuentro decisivo. Gimnasia enfrentó un desafío adicional con la sensible baja por lesión de Ruperto Herrera, una pieza clave en su esquema. Para paliar esta ausencia, la directiva gestionó la incorporación excepcional de Diego Romero, quien se unió al equipo para reforzar la zona pintada en el momento más crítico de la temporada.
El 1 de junio de 2006, ante un Socios Fundadores abarrotado y una ciudad en vilo, Gimnasia disputó el partido que pasaría a la historia. La noche estuvo marcada por una gran intensidad, donde los referentes del equipo respondieron con actuaciones determinantes:
- Pablo Moldú: Máximo anotador con 19 puntos.
- Jervaughn Scales: Aportó 17 unidades.
- Gabriel Cocha: Sumó 14 puntos.
- Diego Romero: Con 12 puntos, su contribución fue crucial.
Tras cuarenta minutos de alta tensión, el pitido final confirmó la victoria 84-80 y desató una celebración sin precedentes para el baloncesto comodorense. Jugadores, cuerpo técnico, directivos e hinchas festejaron un título que elevó a Gimnasia a la cima del deporte nacional.
Gabriel Cocha, símbolo de aquel plantel, fue reconocido como el Jugador Más Valioso (MVP) de las finales, consolidándose como una de las grandes figuras de una campaña que perdura en la memoria colectiva de la afición.
Dos décadas después, esta hazaña sigue siendo el único título de Liga Nacional en el palmarés de Gimnasia de Comodoro Rivadavia. Un logro que trascendió lo deportivo, marcando a generaciones y constituyendo el máximo orgullo de la institución en el básquetbol.

