
Asimismo, resaltó el «shock exportador» impulsado por la energía, el agro y la minería, aunque acotó que «todos los sectores» están aumentando sus ventas al exterior.
Con ese perfil exportador, auguró «un impacto de crecimiento tremendo», además de destacar que en la actualidad «en su gran mayoría las inversiones son de empresarios locales».
Las preocupaciones internacionales
Al referirse a la situación internacional, Werning señaló que en las reuniones periódicas de banqueros centrales se perciben tres preocupaciones: la guerra, con su consecuencia en la suba del precio del petróleo y la inflación; el riesgo que genera esa inflación y la suba de las tasas de interés en el crecimiento; los déficits fiscales y la presión que generan sobre la tasa.
Al respecto, De Guindos describió el «sabor agridulce» en la Unión Europea por haber atenuado el impacto del «shock de oferta» que implicó la suba del petróleo tanto en la inflación como en el crecimiento económico.
Europa y el petróleo
El economista español indicó que, si bien Europa importará en 2026 el mismo volumen de petróleo que en 2025, «el precio subió un 56%, y eso son 100.000 millones de euros más que saldrán del bolsillo de los europeos».
«Pero al menos tendremos un crecimiento moderado, relativamente aceptable, no será inferior al del año pasado, debido al impacto positivo de la IA y una política fiscal relativamente expansiva», comentó.
Con información de BAE Negocio Por Marcelo Bátiz – Grupo Crónica.

