
Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en agosto y acumularon su quinta baja mensual consecutiva, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El relevamiento mostró una merma del 2,6% interanual a precios constantes y del 2,2% respecto de julio, sin estacionalidad. Desde abril, todos los meses marcaron retrocesos, salvo marzo, cuando hubo un leve repunte del 0,1%.
Pese a la secuencia negativa, en lo que va de 2025 las ventas acumulan un crecimiento del 6,2% interanual, explicado por el rebote frente al fuerte derrumbe del consumo registrado en 2024.
En cuanto al panorama de los comercios, el 55% sostuvo que su economía se mantuvo estable frente al año pasado, mientras que el 35% afirmó que empeoró, cinco puntos más que en la medición previa. Para 2026, un 49% de los encuestados se mostró optimista, aunque creció al 9% el grupo que proyecta un deterioro.
Las fechas especiales, como el Día del Niño, aportaron algo de dinamismo, aunque con resultados desiguales y sin revertir la caída general. Las ventas presenciales predominaron sobre las digitales, en un contexto donde las promociones y los planes de pago fueron claves para sostener la actividad.
Por sectores, el único rubro que creció interanualmente fue Farmacia (0,2%). El resto mostró caídas: Bazar, decoración y muebles (-10,4%), Perfumería (-8,9%), Indumentaria (-4,8%), Ferretería (-1,9%), Alimentos y bebidas (-0,9%) y Calzado (-0,8%). En la comparación mensual, los mayores retrocesos se dieron en Indumentaria (-4,3%), Perfumería (-4,1%) y Bazar y muebles (-4,1%).
El informe de CAME atribuyó el retroceso a la incertidumbre macroeconómica, la presión tributaria y las dificultades de financiamiento, que limitaron inversiones y condicionaron decisiones de stock y precios, en un escenario de salarios debilitados y consumo contenido.
Con información de Ambito

