La Guardia Costera de Omán trabaja en el rescate y asistencia de los demás tripulantes, mientras crece la tensión en una de las principales rutas marítimas del mundo por las restricciones impuestas por Irán y su intención de cobrar por el tránsito, rechazada por EEUU.

Una explosión registrada a bordo de un petrolero en el estrecho de Ormuz dejó al menos un muerto, mientras Irán mantiene restringido el tránsito por esta estratégica vía marítima y condiciona su reapertura al cumplimiento de una serie de exigencias por parte de EEUU. Entre ellas están el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las sanciones petroleras y la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
«Quiero dejar claro que el estrecho de Ormuz no se abrirá hasta que se cumplan los compromisos estadounidenses estipulados en el memorando de entendimiento», afirmó el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, durante un discurso transmitido por la televisión estatal.
Las condiciones forman parte de los acuerdos contemplados en una tregua alcanzada entre Teherán y Washington en junio, que posteriormente fracasó. Desde el 8 de abril, los esfuerzos diplomáticos permitieron reducir los bombardeos de mayor intensidad, aunque todavía se registran enfrentamientos esporádicos, especialmente en las cercanías del estrecho.
La zona es una de las principales rutas para el transporte mundial de energía. Desde el inicio del conflicto, Irán reforzó su control sobre la navegación y exige a los buques solicitar autorización y pagar tarifas para atravesarla, una medida rechazada por Estados Unidos y varios países de la región.
Irán y Omán negocian el tránsito por Ormuz
En paralelo, Irán y Omán mantienen conversaciones para establecer las condiciones de navegación. Teherán sostiene que ambos países ya acordaron las coordenadas de la ruta prevista. El lunes, las autoridades iraníes dijeron que las negociaciones continuaban «de manera seria» y que se intercambiaban propuestas para elaborar una «declaración conjunta».
Qatar participa como mediador en estos contactos. Su portavoz de Exteriores, Majed Al-Ansari, señaló que se espera que Irán y Omán alcancen primero un acuerdo sobre el tránsito por Ormuz antes de retomar las conversaciones más amplias entre Washington y Teherán.
«Un acuerdo sobre la vía marítima facilitaría enormemente la reanudación de las conversaciones entre Teherán y Washington», afirmó Al-Ansari.
La situación también elevó la tensión entre Estados Unidos y los países de la zona. Donald Trump amenazó con bombardear Omán si «se interponía» en las negociaciones sobre Ormuz y volvió a reclamar la rendición de Irán.
Ghalibaf, por su parte, sostuvo que su país está preparado para continuar enfrentando a sus adversarios y afirmó que Irán estaba «dispuesto a infligir una derrota aún más aplastante al enemigo, proporcional a sus acciones y avances».

