En 1967, George Lucas definió el rumbo de su carrera con un cortometraje de quince minutos que sirvió como piedra angular para su cine de ciencia ficción.
El realizador George Lucas, mucho antes de alcanzar la fama global con la saga espacial de Star Wars, gestó las bases de su impronta visual durante sus años de formación académica. En 1967, mientras cursaba estudios de cine, el director estadounidense completó un trabajo que determinaría el desarrollo de su trayectoria profesional.
Se trata de un cortometraje de quince minutos que, con su título críptico y experimental, marcó la primera incursión de Lucas en el género de la ciencia ficción distópica. La obra fue bautizada como Electronic Labyrinth: THX 1138 4EB.
El lugar de nacimiento de este personaje de ‘Aquellos maravillosos 70’ permaneció en secreto ocho años: dieron pistas, pero no apuntaban a ningún ladoEste proyecto inicial demostró la temprana fascinación del cineasta por los ambientes futuristas, el control social y las atmósferas opresivas. Aunque fue una producción de bajo presupuesto, el corto exhibió una visión narrativa y técnica que sobresalía dentro del panorama estudiantil de la época.
La relevancia del material fue tal que solo cuatro años después de su presentación original, Lucas decidió expandir la premisa inicial. El director convirtió el concepto en su primer largometraje de estudio, consolidando su reputación como un autor con voz propia en la industria.
El éxito posterior de su filmografía, que incluye algunas de las películas más influyentes de la historia, se sustenta en la fundación estética y temática establecida en este ejercicio fílmico de 1967. Su obra estudiantil cimentó una carrera definida por la innovación tecnológica y el género.
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