El fenómeno Aquí no hay quien viva resistió la ofensiva de programación de Antena 3, consolidando su éxito de audiencia frente al rival directo Los Serrano.
La serie de comedia Aquí no hay quien viva (ANHQV) se estableció como un indiscutible éxito de audiencia a mediados de su segunda temporada, demostrando una rápida aceptación por parte del público masivo. Este crecimiento inicial superó las expectativas del mercado televisivo y la posicionó como una de las producciones más importantes de la década.
El triunfo se consiguió pese a una estrategia de programación particularmente agresiva por parte de la cadena que la emitía. En lugar de proteger el producto, Antena 3 decidió enfrentar ANHQV directamente con el otro gran fenómeno televisivo del momento: la ficción Los Serrano, emitida por la competencia.
El Mercosur y la Unión Europea firman el histórico acuerdo comercial tras 25 años de negociacionesPese a este duelo frontal por la franja horaria y la porción de audiencia disponible, la producción de los hermanos Caballero logró sostener su rendimiento. La serie demostró una resiliencia inusual en el competitivo horario estelar, manteniendo una sólida base de espectadores que no migraron al producto rival.
Este pulso de rating evidenció la fortaleza del formato basado en la comunidad de vecinos, confirmando que la narrativa y el humor singular de ANHQV poseían un gancho lo suficientemente diferenciador para coexistir con otro éxito de gran envergadura.
La consolidación de su éxito en estas condiciones adversas reafirmó a Aquí no hay quien viva como una pieza clave en la historia reciente de la ficción televisiva, marcando un hito en la batalla por el liderazgo nocturno.
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