Sobrevivientes de Epstein critican a Melania Trump, tras su declaración sorpresa sobre el caso
La primera dama rechazó las acusaciones de complicidad con el financista investigado y exigió una audiencia pública para presentar pruebas y testimonios ante la justicia.
La esposa del presidente presentó un escrito ante la justicia federal para desvincularse formalmente de las maniobras financieras que se le imputan a su antiguo socio comercial. En el documento, la defensa sostiene que no existen pruebas materiales que la conecten con el presunto lavado de activos ni con el desvío de fondos públicos.
La estrategia judicial de la primera dama incluye un pedido para que se convoque a una audiencia pública de carácter urgente. La intención declarada es que los testigos clave declaren bajo juramento frente a la sociedad para despejar las sospechas sobre el origen de su patrimonio personal.
El financista involucrado en la causa permanece bajo arresto domiciliario mientras los peritos analizan los movimientos bancarios de sus empresas durante los últimos cuatro años. Los investigadores intentan determinar si las cuentas del entorno presidencial recibieron transferencias injustificadas desde sociedades radicadas en el exterior.
Los abogados patrocinantes aseguran que la imputación carece de sustento jurídico y que responde exclusivamente a una estrategia de desgaste político. Según el entorno cercano a la Casa Rosada, la presentación de testimonios presenciales servirá para desacreditar las versiones que circularon en los medios durante las últimas semanas.
El juez a cargo del expediente deberá resolver en los próximos días si hace lugar al pedido de la defensa o si mantiene el hermetismo del sumario. Mientras tanto, la oposición en el Congreso solicitó un informe detallado sobre las contrataciones directas vinculadas a las firmas mencionadas en la investigación.
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