La continuidad operativa del conglomerado, afectado por la crisis postpandemia, depende estrictamente de la ratificación de un acuerdo financiero inminente.
La firma minorista registra un déficit operativo sostenido desde hace cuatro años, acumulando deudas que superan los márgenes de solvencia aceptables. La dirección corporativa ha reconocido internamente que el plan de restructuración inicial fracasó en detener la sangría de capital generada por la caída del consumo masivo.
El salvataje financiero se centra ahora en la concreción de un pacto estratégico que involucra a sus principales acreedores y a un grupo inversor externo. Este entendimiento es vital para acceder a una nueva línea de crédito que permita cubrir los vencimientos de deuda inmediata y garantizar el pago de salarios.
Dólar hoy: a cuánto cotiza este jueves 15 de eneroLa fecha límite para cerrar esta negociación opera en las próximas dos semanas, generando alta tensión dentro del directorio y entre los tenedores de bonos. La falta de este acuerdo obligaría a la compañía a invocar la Ley de Quiebras en el corto plazo, afectando potencialmente a miles de puestos de trabajo.
Analistas de mercado indicaron que la debacle se precipitó por la combinación de la drástica reducción de ventas durante el confinamiento y una estrategia tardía de adaptación a los canales digitales. Los títulos de la empresa reflejan esta incertidumbre con una devaluación superior al 30% en el último ejercicio.
Si el acuerdo se rubrica, el plan contempla una reducción drástica de activos no esenciales y la reestructuración de la deuda a diez años para garantizar la viabilidad a largo plazo. De lo contrario, la liquidación ordenada de la compañía se volvería el escenario más probable.
SDN Digital, solo información.



