La administración del Presidente Donald Trump respaldará a Argentina con un intercambio de divisas de 20.000 millones de dólares. Este mecanismo busca brindar apoyo político en un contexto de dificultades para la gestión actual, que enfrenta reveses en el Congreso y una baja en su imagen.
El swap no constituye un préstamo convencional.
El acuerdo de intercambio de divisas que implementará la administración del Presidente Donald Trump tiene como propósito sostener políticamente al presidente Javier Milei. Este respaldo llega en un momento complejo para el mandatario, quien se encuentra enfrentado con una parte significativa de la oposición, ha sufrido varias derrotas consecutivas en el Congreso y ha enfrentado denuncias de corrupción en el seno de su gabinete. Estos elementos han provocado una marcada disminución en su popularidad reflejada en las encuestas, a pocos días de las próximas elecciones de renovación legislativa.
La naturaleza del swap de divisas
En el ámbito del mercado financiero, el término «swap» se refiere a un pacto en el cual dos partes acuerdan intercambiar activos por un período de tiempo determinado y bajo condiciones específicas.
Los objetivos principales de esta herramienta son cubrir faltantes de divisas, facilitar operaciones directas en las monedas de los dos países involucrados y servir como una señal de apoyo internacional, además de funcionar como un refuerzo para las reservas internacionales.

En el caso particular de este acuerdo, la Reserva Federal estadounidense, conocida como “la Fed”, entregaría dólares al Banco Central de la República Argentina, a cambio de la cantidad equivalente en pesos que esta última entidad le depositaría.
Durante la vigencia del acuerdo, esos fondos permanecen depositados con el fin de incrementar la cartera de activos del Banco Central. No obstante, no pueden ser gastados o utilizados para otros propósitos, salvo que se den circunstancias específicas que hayan sido pactadas de antemano. Por lo tanto, el swap no constituye un préstamo convencional, ya que no se produce una entrega definitiva de fondos, sino un intercambio de monedas de carácter reversible.
Precedentes de intercambios con China
El Banco Central argentino ya mantiene un acuerdo de swap con el gobierno de China, el cual se lleva a cabo por medio del Banco Popular de ese país. Este acuerdo fue establecido en 2009 y se renueva periódicamente. En esa operación, China envió un total de 130.000 millones de yuanes (equivalentes a unos U$S 19.000 millones), y Argentina envió la cantidad correspondiente en pesos.

Durante el año 2022, la administración de Alberto Fernández acordó con el gobierno de Xi Jinping activar una porción de ese swap, por un monto total de 35.000 millones de yuanes (equivalente a unos U$S 5.000 millones al tipo de cambio de ese momento), los cuales fueron utilizados para pagar una parte sustancial de las obligaciones derivadas del intercambio comercial con China.
Más recientemente, al encontrarse ante la imposibilidad de devolver el monto, el presidente Javier Milei tomó la determinación de renovar el swap. Ahora, la meta de Estados Unidos es que Argentina cancele definitivamente el acuerdo con China y se apoye exclusivamente en el respaldo proporcionado por Washington.

