El icónico Autódromo Nazionale di Monza, mundialmente conocido como el ‘Templo de la Velocidad’, acogerá este domingo 31 de mayo la tercera ronda de la Endurance Cup del GT World Challenge Europe. El piloto patagónico Ignacio Montenegro se alista para la sesión de clasificación, programada para las 4:50 de la mañana (hora de Argentina), mientras que la carrera principal dará inicio a las 10:30. Este evento representa una nueva prueba crucial para el joven talento argentino en uno de los circuitos más desafiantes del automovilismo global.
El trazado italiano de 5.793 metros, con sus extensas rectas y exigentes chicanes, es el escenario ideal para una batalla de resistencia al límite. La competitiva categoría Silver Cup ha demostrado una paridad extrema y una evolución estratégica constante, evidenciada en las dos sesiones de entrenamientos libres celebradas el sábado.
Durante la primera tanda de prácticas, dominaron las marcas italianas y alemanas. El Ferrari 296 GT3 de Rinaldi Racing marcó el mejor tiempo con 1:46.554, seguido de cerca por el McLaren 720S de Optimum Motorsport (1:46.629) y el Porsche 911 de Dinamic GT (1:46.660). Sin embargo, las condiciones de la pista evolucionaron significativamente para la segunda sesión, propiciando un cambio drástico en el clasificador. El Team RJN se destacó con su McLaren, registrando un impresionante 1:46.315, superando al Audi de Tresor Attempto Racing (1:46.420) y al McLaren de Optimum Motorsport, que mantuvo su consistencia con un 1:46.455. La comparación entre ambas sesiones reflejó la optimización de la carga aerodinámica por parte de los equipos, logrando reducir los tiempos matutinos en más de dos décimas de segundo a medida que el asfalto ganaba adherencia.
En este exigente panorama internacional, la bandera argentina brilla gracias a la participación de Ignacio Montenegro. El piloto de Rada Tilly forma parte de una sólida tripulación junto a Matisse Lismont y Antoine Cordeel, a bordo del BMW M4 GT3 número 30 del prestigioso equipo Team WRT. Montenegro completó una jornada de valioso aprendizaje y notable adaptabilidad. Su progreso fue evidente del paso de la primera a la segunda práctica, donde su equipo mejoró su registro de 1:47.773 a un contundente 1:47.091.
Esta mejora de casi siete décimas de segundo no solo subraya una optimización en la puesta a punto del vehículo bávaro, sino también una rápida asimilación de las particularidades de Monza por parte del piloto patagónico. A pesar de que el tráfico y las banderas amarillas impidieron cerrar una vuelta perfecta en el clasificador general, el ritmo de carrera y la consistencia mostrada en los stints largos alimentan las expectativas de cara a la dura competencia de resistencia de este domingo.

