El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzará este lunes un tratamiento preventivo de radioterapia. Esta medida complementaria se implementa tras la extirpación de una lesión cutánea en el cuero cabelludo realizada semanas atrás.
Fuentes oficiales confirmaron que el mandatario mantendrá su agenda oficial mientras recibe la atención médica en el reconocido hospital Sirio-Libanés de San Pablo.
Según el comunicado emitido por el Hospital Sírio-Libanês, el presidente brasileño será sometido a un “tratamiento complementario con radioterapia superficial preventiva”. Esta decisión se tomó luego de que el pasado 24 de abril se le removiera una lesión basocelular en la cabeza. Los resultados de la biopsia practicada tras la intervención quirúrgica confirmaron que la lesión correspondía a un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel catalogado como uno de los más frecuentes y menos agresivos.
La dermatóloga Cristina Abdalla, quien estuvo a cargo de la cirugía inicial, había señalado previamente que se trataba de una afección “común” y frecuentemente asociada a la exposición solar.
El centro médico precisó que Lula da Silva realizará un total de 15 sesiones de radioterapia durante las próximas tres semanas. A pesar del tratamiento, el mandatario no suspenderá sus actividades institucionales. El hospital aseguró que “El Presidente seguirá sus actividades diarias sin restricciones”, y que permanecerá bajo seguimiento médico constante durante todo el proceso.
En sus últimas apariciones públicas, el jefe de Estado brasileño había optado por utilizar sombreros y protección especial en la cabeza, como parte de su recuperación tras la operación de abril. La salud del presidente, de 80 años, ha sido objeto de atención, especialmente tras una cirugía de urgencia a la que fue sometido a fines de 2024 por un accidente doméstico.
La condición física de Lula adquiere particular relevancia en el escenario político brasileño, ante la proximidad de las elecciones presidenciales de octubre, donde se espera que compita por un nuevo mandato. Aunque en meses anteriores había condicionado su candidatura a su estado físico, recientemente ha afirmado sentirse preparado para afrontar el desafío electoral, mostrando señales de recuperación en diversas publicaciones en redes sociales.

