El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha acusado públicamente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, de haber instigado una potencial amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos. Las declaraciones del mandatario surgen pocos días después de la visita del senador derechista a la Casa Blanca y en un contexto de creciente tensión política y electoral.
Lula da Silva afirmó que la presunta acción de Bolsonaro no solo buscaría dañar políticamente a su gobierno de cara a las elecciones de octubre, sino que, de materializarse, afectaría gravemente al entramado productivo y exportador del país. El presidente brasileño empleó una fuerte retórica al comparar la supuesta actitud del senador con la de "traidores a la patria", evocando la figura histórica de Joaquim Silvério dos Reis, conocido por su traición a Tiradentes.
En respuesta a las afirmaciones de Flávio Bolsonaro, quien aseguró haber solicitado en Estados Unidos que no se castigara a las empresas brasileñas, Lula da Silva desestimó esta versión, calificándola de "mentira" y atribuyéndola a una falta de "coraje" para asumir sus palabras. El mandatario subrayó que las consecuencias de un nuevo arancel impactarían directamente sobre empresarios, productores y el sector agropecuario, lejos de perjudicar únicamente al ejecutivo.
Ante la eventualidad de que Washington imponga un arancel adicional del 25%, el Gobierno brasileño ha anticipado una respuesta contundente. La administración de Lula da Silva ha señalado que se reserva el derecho de aplicar medidas de reciprocidad, amparándose en la Ley de Reciprocidad aprobada por unanimidad en el Congreso, para contrarrestar lo que considera acciones injustificadas y sin respaldo en las normas del comercio internacional.
Este escenario de fricción comercial no es nuevo. El año pasado, Estados Unidos aplicó aranceles del 50% a productos brasileños en medio de reclamos de la familia Bolsonaro. Aunque estas medidas fueron posteriormente retiradas tras meses de negociación, persiste una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre presuntas prácticas comerciales desleales de Brasil en áreas como el etanol, el sistema financiero y la propiedad intelectual. Un informe preliminar reciente ha detectado estas prácticas, abriendo un período de negociación con Brasil hasta el 15 de julio para intentar alcanzar un acuerdo.

