Vadym Yermolaiev sobrevivió al atentado ocurrido en el Principado, pero su esposa y su hijo de 13 años permanecen internados en grave estado. Mientras la investigación avanza, medios franceses apuntan a una posible conexión con Ucrania y desde Moscú responsabilizaron a Occidente por el ataque.

El lunes por la noche, una explosión sacudió al Principado de Mónaco y dejó a la familia del empresario ucraniano vinculado a Rusia, Vadym Yermolaiev, herida de gravedad, según reportaron medios locales. Además, señalan que atentado podría haber estado diagramado -de alguna manera- por el gobierno ucraniano. Moscú también se pronunció sobre el tema, en un hecho que sacude a toda Europa.
En la reconstrucción de los hechos, la Policía identificó a un sospechoso que habría dejado una mochila en la vía pública antes de alejarse del lugar. Minutos después, el empresario ucraniano ingresó a su departamento junto a su esposa e hijo de 13 años, y el artefacto explotó. Los tres resultaron heridos, su esposa y su hijo de gravedad, mientras que Yermolaiev se encuentra fuera de peligro.
En tanto, según reporte del medio local Le Figaro, «Las primeras horas tras la explosión esbozan los contornos de un atentado preparado metódicamente. Una firma que, según varias fuentes, llevaría la huella de Kiev”. Además, el empresario ucraniano colaboró con la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) dos días antes del intento de asesinato, lo que podría haber motivado el atentado.
La entidad ya destramo varios casos de corrupción en el gobierno actual de Volodomir Zelensky.
En paralelo, medios franceses sostienen que el vínculo entre Yermolaiev y el gobierno ucraniano comenzó a deteriorarse en 2019, con la llegada de Volodímir Zelenski al poder. Según esas versiones, el empresario cuestionaba el funcionamiento del sistema judicial y tributario de Ucrania, por lo que decidió renunciar a la ciudadanía ucraniana, adoptar la nacionalidad chipriota y radicarse en la Costa Azul.
Desde entonces, la prensa francesa lo ubicó dentro del denominado «Batallón de Mónaco», un grupo de millonarios ucranianos que abandonaron el país y que, de acuerdo con esas publicaciones, permanecen bajo la mirada de los organismos de investigación de Kiev.
La respuesta de Rusia
El caso también tuvo repercusión en Rusia. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, cuestionó a los países occidentales por el atentado y recurrió a una cita de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, para apuntar contra quienes respaldan a Ucrania.
«Somos responsables de aquellos a quienes hemos domesticado», recordó Zajárova, antes de agregar: «Ellos son responsables —tanto en Mónaco como en otros lugares— de los monstruos sanguinarios que han domesticado. Son responsables de ellos, y que asuman esa responsabilidad», en declaraciones a Sputnik Radio.
