La candidata se impuso por apenas 49.641 votos sobre Roberto Sánchez. Asumirá el 28 de julio para gobernar el país hasta 2031.

La candidata Keiko Fujimori fue confirmada este lunes como la nueva presidenta de Perú luego de que concluyera el escrutinio de la segunda vuelta electoral, en la que se impuso por un estrecho margen frente al postulante de izquierda Roberto Sánchez.
Con el 100% de las actas contabilizadas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que Fujimori obtuvo el 50,13% de los votos válidos, equivalentes a 9.223.396 sufragios, mientras que Sánchez alcanzó el 49,86%, con 9.173.755 votos. La diferencia final fue de 49.641 votos y se trata de la tercera elección presidencial consecutiva en Perú que se define por menos de 50.000 votos.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamará oficialmente los resultados el 3 de julio, cuando Fujimori será declarada presidenta electa. Luego, el 15 de julio recibirá sus credenciales y el 28 de julio asumirá el cargo en una ceremonia en el Congreso, coincidiendo con el Día de la Independencia de Perú.
La hija del expresidente Alberto Fujimori consiguió así llegar al poder en su cuarta candidatura presidencial, luego de haber perdido los balotajes de 2011, 2016 y 2021 frente a Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente.
Roberto Sánchez rechazó el resultado y denunció fraude
Por su parte, Roberto Sánchez anunció que no reconocerá el resultado de la elección al denunciar, sin presentar pruebas, un supuesto fraude en la votación realizada en el exterior. El candidato había solicitado la anulación de esos votos, aunque su pedido fue rechazado por las autoridades electorales.
El triunfo de Fujimori marca el regreso del fujimorismo al poder después de 25 años y pone fin a una década de fuerte inestabilidad política en Perú, período en el que el país tuvo ocho presidentes en diez años. La dirigente gobernará durante el período 2026-2031.
La confirmación del resultado llegó 22 días después del balotaje, ya que el escrutinio se prolongó por la estrecha diferencia entre los candidatos y el análisis de actas observadas durante el proceso electoral.

