La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán anunció este sábado el cierre del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, luego de realizar un disparo de advertencia contra un buque que presuntamente intentó atravesar el paso marítimo por una ruta no autorizada.

La decisión fue informada por medios estatales iraníes, aunque hasta el momento no se difundieron detalles sobre el nombre, la bandera o el destino de la embarcación involucrada. Tampoco se precisó si el episodio provocó daños materiales o personas heridas.
Según la versión oficial, el barco intentó transitar por fuera del recorrido establecido por las autoridades iraníes, lo que motivó la intervención de las fuerzas navales. Tras el incidente, Teherán comunicó que el paso permanecerá bloqueado hasta una nueva orden.
El anuncio representa una fuerte escalada en la disputa con Estados Unidos, que horas antes había exigido al gobierno iraní que declarara públicamente la apertura del estrecho y se comprometiera a dejar de disparar contra buques mercantes.
El cierre profundizó la ruptura del alto el fuego
La exigencia estadounidense había sido transmitida a los dirigentes de Teherán mediante mediadores regionales, en la previa de una nueva ronda de negociaciones indirectas prevista en Omán.
“Nos dan esa declaración o no obtendremos un buen resultado para ellos”, habían advertido funcionarios estadounidenses citados por Reuters, en referencia al reclamo para que Irán garantizara la libre navegación.
En junio, ambos países habían firmado un memorando de entendimiento que incluía el compromiso iraní de asegurar el paso de los barcos comerciales. Sin embargo, los enfrentamientos registrados durante los últimos días volvieron a poner en duda la vigencia de ese acuerdo.
Desde Teherán, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, había asegurado que su país había “cumplido su palabra” respecto del alto el fuego. Funcionarios iraníes también habrían señalado en privado que algunos ataques contra embarcaciones fueron realizados por un grupo interno que buscaba sabotear las conversaciones.
No obstante, el nuevo anuncio de la Guardia Revolucionaria contradice directamente el pedido de Washington y amenaza con complicar las negociaciones.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había aceptado continuar el diálogo con Irán, aunque afirmó que el alto el fuego se encontraba terminado. Estados Unidos también lanzó nuevos ataques contra posiciones iraníes con el argumento de garantizar que el estrecho permaneciera abierto para la navegación internacional.

