Industria automotriz: así funciona la megafábrica de Changan capaz de producir 1.200 vehículos diarios

La producción automotriz en China ha alcanzado niveles de eficiencia y robotización que redefinen los estándares globales. Un reciente informe del especialista Daniel Chavarría revela el funcionamiento interno de una de las plantas más avanzadas de la firma Changan, ubicada en las cercanías de la ciudad de Chongqing, donde la integración entre inteligencia artificial y mano de obra especializada permite una salida de producción masiva.
Automatización y precisión láser
La planta se destaca por un altísimo grado de robotización, especialmente en la etapa inicial de ensamblaje. El uso de lectores láser permite una precisión absoluta en los puntos de soldadura, minimizando el error humano y optimizando el uso de recursos. Según el informe, la capacidad de producción de la planta es de 600 unidades por medio turno, alcanzando las 1.200 unidades diarias cuando opera a jornada completa.
Uno de los aspectos más innovadores es el sistema de logística interna. Si bien persisten algunos montacargas operados por humanos, la mayoría han sido sustituidos por robots inteligentes. Estos dispositivos no solo siguen rutas predeterminadas por líneas en el suelo, sino que poseen sensores de movimiento capaces de detectar obstáculos —como trabajadores cruzando la ruta— y detenerse automáticamente para evitar accidentes.
Tecnología de baterías y sostenibilidad
En la sección dedicada a la movilidad eléctrica, la planta produce componentes para modelos como el Avatr 07 y el Deepal S05. El informe subraya tres pilares tecnológicos en este sector:
- Arquitectura modular: Las baterías están compuestas por cientos de módulos independientes. Esto permite que, ante un fallo, solo se deba reemplazar el módulo afectado y no la unidad completa, extendiendo la vida útil estimada de la batería a más de 20 años.
- Carga ultra rápida: La tecnología implementada permite recuperar hasta 360 kilómetros de autonomía con solo 15 minutos de carga rápida.
- Seguridad pasiva: Las carrocerías integran secciones diseñadas para la absorción de energía de impacto, maximizando la protección de los ocupantes en caso de siniestro.
El proceso final y control de calidad
A pesar de la omnipresencia de brazos mecánicos —encargados de tareas críticas como la colocación de parabrisas, techos panorámicos y el montaje de neumáticos en segundos—, el factor humano sigue siendo el garante final de la calidad. Ingenieros especializados supervisan cada etapa, realizando inspecciones detalladas de pintura y componentes electrónicos.
Antes de salir al mercado, cada unidad es sometida a pruebas dinámicas en pistas internas para evaluar la suspensión y el sellado de la carrocería en cámaras de agua, garantizando que no existan filtraciones. Actualmente, la planta opera incluso los días domingo para abastecer tanto la demanda interna de China como los mercados de exportación globales.
Este informe de Daniel Chavarría ofrece una perspectiva detallada sobre cómo la escala de producción y la tecnología de punta están posicionando a marcas como Changan en la vanguardia de la industria automotriz global.
