Femicidio de Agostina Vega: La investigación se profundiza con un segundo detenido y la clausura de un local clave
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años encontrada sin vida en Córdoba, ha registrado importantes avances. Este jueves, las autoridades detuvieron a un segundo sospechoso por presunto encubrimiento, llevaron a cabo un allanamiento en la vivienda de la expareja del principal imputado y clausuraron un bar vinculado a la causa.
Segundo arresto por presunto encubrimiento
La Fiscalía, a cargo de Raúl Garzón, solicitó la detención de Osvaldo Miguel Fassetta, de 47 años, bajo la acusación de “encubrimiento agravado”. Fassetta residía en una habitación proporcionada por Claudio Barrelier, el principal y hasta entonces único imputado en el caso, en su domicilio del barrio Cofico de la ciudad de Córdoba. Se presume que el crimen de Agostina Vega habría tenido lugar en esta misma propiedad.
Eduardo Medina Allende, abogado defensor de Fassetta, cuestionó la medida de prisión preventiva, sugiriendo una posible falta de pruebas contundentes. En declaraciones a la prensa, el letrado argumentó que la mera presencia de huellas o pertenencias en una habitación ocupada por su cliente no implica necesariamente culpabilidad en el hecho principal.
Por su parte, Fassetta declaró haberse retirado del inmueble “el sábado que ocurrió el hecho por la mañana”. Relató que, tras un partido de fútbol, se encontraron con Agostina, su madre Melisa y su hermano menor, y que la adolescente le habría pedido el número de teléfono a Barrelier. Según su testimonio, Agostina, Melisa y el niño regresaron a su casa a las 19:30 horas, mientras él y Barrelier se dirigieron al lugar de trabajo de este último.
Allanamiento a la expareja del principal sospechoso
En paralelo a la nueva detención, la Justicia ordenó un allanamiento de urgencia en el domicilio de Soledad Andreani, expareja de Claudio Barrelier. La línea de investigación se centra en Andreani por su presunta participación en el encubrimiento, específicamente por haber facilitado su vehículo Ford Ka al acusado, lo que podría haber sido utilizado para el traslado del cadáver de la menor.
Las autoridades judiciales buscan esclarecer si la acción de Andreani constituyó un acto voluntario de colaboración en el ocultamiento del crimen. Asimismo, los investigadores han confirmado la vinculación de la mujer con el “Wachitas Bar”, un establecimiento nocturno que también ha sido objeto de escrutinio.
Clausura del “Wachitas Bar” por graves irregularidades
El “Wachitas Bar”, situado en la calle Ituzaingó al 521 de Córdoba, fue clausurado por la Municipalidad tras una inspección que reveló múltiples anomalías. Aunque el comercio había emitido un comunicado institucional debido a versiones que lo relacionaban con el caso, la intervención municipal se basó en incumplimientos normativos severos.
- Desperfectos graves en las conexiones eléctricas.
- Ausencia de cartelería de señalización y elementos de seguridad.
- Matafuegos con fechas de vencimiento expiradas.
- Modificaciones edilicias no informadas a las autoridades.
Cabe destacar que el local contaba con advertencias previas y tres clausuras anteriores. Las fajas de clausura colocadas inicialmente fueron destruidas a las pocas horas, lo que obligó a los inspectores a retornar y labrar una nueva acta de infracción. La conexión del bar con la causa penal se fortalece por la relación de Soledad Andreani, titular del vehículo presuntamente utilizado para mover los restos de la víctima, quien se desempeñaría como productora de eventos en dicho establecimiento.

