Cayó la megabanda que facturó 24 millones con el tráfico de personas en el Mediterráneo

## El operativo que destapó la doble cara del crimen

Las autoridades españolas lograron desbaratar una organización criminal que se había convertido en una de las principales amenazas en el Mar Mediterráneo. La estructura, que movía simultáneamente droga sintética y personas, habría logrado introducir más de dos mil migrantes en territorio español mientras acumulaba una fortuna millonaria.

El procedimiento conjunto entre la Guardia Civil y la Policía Nacional permitió desenmascarar una red transnacional que las propias fuerzas de seguridad calificaron como una de las más sofisticadas y activas detectadas hasta el momento en la zona. La banda no solo traficaba con seres humanos: también se dedicaba al envío de drogas sintéticas desde España hacia Argelia.

## Cómo funcionaba el negocio del terror

El modus operandi de la organización revela una crueldad sistemática. Las mismas lanchas rápidas que transportaban MDMA hacia el norte de África regresaban cargadas de migrantes que pagaban hasta doce mil euros por un viaje que muchas veces significaba jugar con la muerte. En cada travesía, las embarcaciones llevaban hasta cincuenta personas hacinadas.

Los investigadores documentaron sesenta y cuatro operaciones de tráfico de personas que dejaron una ganancia estimada de veinticuatro millones de euros. Pero los números no muestran la dimensión humana del horror: los viajes se realizaban a toda velocidad, a oscuras, con las embarcaciones sobrecargadas y casi nunca con chalecos salvavidas. La Guardia Civil confirmó que en algunos casos ataban a los pasajeros para evitar que cayeran al agua.

La violencia era moneda corriente. La organización ejercía el control mediante la fuerza bruta contra los propios migrantes, sus miembros e incluso frente a los agentes de seguridad.

## Un golpe con eco internacional

El operativo contó con el respaldo de Europol y las policías de Francia, Portugal y Polonia. Como resultado, se incautaron dieciocho lanchas de alta velocidad y se produjeron setenta y ocho detenciones: setenta y siete en España y una más en Argelia.

El caso emerge en un momento de fuerte presión migratoria. La semana previa, setenta y dos mil personas habían cruzado hacia Ceuta, reavivando el debate sobre políticas de fronteras en toda Europa. Paralelamente, los datos oficiales muestran un cambio de tendencia: mientras los arribos a Canarias cayeron un 60%, la inmigración hacia la península creció un 22% y la que llega a Baleares un 10%, lo que las autoridades vinculan al desvío de rutas desde Argelia.

Redacción SDN

Etiquetas: tráfico de personas, inmigración irregular, Mediterráneo, crimen organizado, España

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *