
Con esta absorción de pesos, el Tesoro y el BCRA buscan mantener “seca” la plaza financiera y sostener la estabilidad cambiaria en un escenario electoral que incrementa la incertidumbre.
El Ministerio de Economía adjudicó $3,8 billones en una licitación extraordinaria de títulos, realizada fuera del cronograma habitual, con el objetivo de retirar pesos del mercado y evitar mayor presión cambiaria en la previa de las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre.
La operación fue exclusiva para bancos y se ofreció un solo instrumento: una letra ajustada por TAMAR con vencimiento el 28 de noviembre. Según fuentes del mercado, el spread se ubicó en torno al 1 %, lo que implica una tasa real elevada en términos históricos, aunque dentro de lo esperado, dado que el bono era clave para cumplir con la nueva normativa de encajes.
La medida se suma a las últimas disposiciones del Banco Central, que endureció las condiciones de liquidez a través de la Comunicación A8302. Entre los cambios, se estableció que los encajes se midan de manera diaria y no mensual, se eliminó la posibilidad de trasladar saldos y se incrementó en 5 puntos porcentuales el nivel de encajes para depósitos a la vista de los bancos del grupo A, los fondos money market y las cauciones.
En este esquema, parte de la integración puede realizarse con títulos públicos, lo que explica la fuerte demanda de la licitación. Si bien analistas proyectaban colocaciones por encima de $4 billones, el monto final quedó apenas por debajo.

