La Cámara de Diputados aprobó una moción no vinculante que insta al presidente español a dimitir por los casos de corrupción que rodean al PSOE y a su entorno. Aunque no tiene efectos legales, profundiza el aislamiento político del mandatario. El Congreso está completamente dividido: 177 votos a favor, 171 en contra y 350 abstensiones.

El presidente de España, Pedro Sánchez, vive su peor momento de aprobación y legitimidad desde que llegó al cargo en 2018. Este jueves, el fragmentado Congreso de los Diputados español aprobó una moción no vinculante en la que se insta al líder del Partido Socialista (PSOE) a dimitir debido a la avalancha de escándalos de corrupción que acosan a su espacio político y a su círculo más cercano.
La moción fue aprobada por 177 votos a favor, 171 en contra y una abstención en una cámara que tiene un total de 350 escaños. La determinación también contiene un artículo que insta al mandatario a someterse a una cuestión de confianza si no convoca elecciones anticipadas, aunque él es el único que tiene la potestad de decidir si se celebra una cuestión de confianza.
El ministro de Justicia, Félix Bolaños, expresó su apoyo al mandatario y señaló que la votación con mayoría de votos en blanco tiene un «efecto político nulo«.
Este miércoles, Sánchez ratificó ante el Congreso que no tiene previsto abandonar el cargo y volvió a rechazar las acusaciones de corrupción estructural que golpean al PSOE. El mandatario insistió en que agotará la legislatura y descartó, por ahora, la convocatoria a elecciones anticipadas.
La resolución aprobada este jueves no implica su salida del Gobierno, ya que la oposición solo podría desplazarlo mediante una moción de censura. Sin embargo, hasta el momento el Partido Popular no impulsó ese mecanismo porque no reúne los apoyos parlamentarios necesarios para aprobarlo.
El respaldo opositor y el rol clave de Junts
La iniciativa reunió los votos del Partido Popular, Vox y del partido independentista catalán Junts, una alianza poco habitual dentro del Congreso español debido a las profundas diferencias políticas entre esos espacios.
El acompañamiento de Junts tuvo un peso político especial, ya que fue precisamente esa fuerza la que permitió la reelección de Sánchez en 2023 al facilitar su investidura. No obstante, el vínculo entre ambos espacios comenzó a deteriorarse durante el último año y, en octubre, el partido catalán anunció que dejaría de respaldar la agenda legislativa del Ejecutivo.
En los fundamentos de la moción, los diputados sostuvieron que la sucesión de investigaciones judiciales por presuntos hechos de corrupción que involucran a dirigentes promovidos por Sánchez obliga al presidente a asumir responsabilidades políticas. Por ese motivo, el texto aprobado concluye que el mandatario debería presentar su renuncia, aunque la resolución carece de efectos jurídicos y representa únicamente un pronunciamiento político del Congreso.
