Trump reconoce falta de municiones pero descarta riesgo militar ante Irán

El presidente norteamericano admitió que el stock de armamento de su país presenta irregularidades según la categoría, aunque ratificó la superioridad castrense frente a Teherán en el marco del conflicto que atraviesa la región.

## Escasez selectiva y planes de expansión

Desde el Despacho Oval, el líder republicano precisó que la disponibilidad de recursos bélicos no es homogénea. Mientras algunos rubros cuentan con reservas sobradas, otros exigen un esfuerzo adicional de la industria para satisfacer la demanda que generan las operaciones en curso. «Hay materiales que prácticamente no se terminan, y otros donde hay que apretar un poco más», describió el mandatario ante la prensa acreditada en Washington.

La administración federal impulsa la ampliación de la capacidad fabril del complejo militar-industrial. Entre las prioridades figuran los proyectiles de crucero Tomahawk y las baterías Patriot, componentes estratégicos del dispositivo defensivo estadounidense. «Levantamos nuevas fábricas», anunció Trump al referirse a la inversión en infraestructura productiva destinada a cubrir los vacíos detectados.

Las palabras del titular de la Casa Blanca surgieron tras versiones que apuntaban a disidencias internas sobre el volumen de reservas disponibles para la zona del Golfo Pérsico. El gobierno desmintió cualquier escasez crítica y respaldó la solvencia del Departamento de Defensa para cumplir con sus despliegues.

## Perspectivas de diálogo y control del Ormuz

En otro tramo de la entrevista, Trump se mostró esperanzado con una finalización temprana de las hostilidades. «No les veo chances de seguir mucho más», expresó sobre la capacidad de resistencia iraní, sin precisar fechas ni condiciones para una potencial tregua. Confirmó, eso sí, que su país integra gestiones diplomáticas orientadas a destrabar el conflicto.

Un capítulo central de esas conversaciones es el destino del estrecho de Ormuz, arteria vital para el comercio energético global que atraviesa su momento más convulsionado desde el estallido bélico. El estadounidense aseguró tener participación directa en las tratativas y vaticinó una restitución del tránsito naval en plazos breves. «Estoy metido de lleno», remarcó, y agregó: «Puede ser cuestión de poco tiempo».

Por su parte, Irán comunicó que desarrolla vías alternativas para asegurar el paso de embarcaciones con la colaboración de Omán, nación ribereña de esa ruta. La reapertura total, no obstante, quedará supeditada a los entendimientos que alcancen los actores en discordia y a la postura que asuma la potencia norteamericana.

El mandatario cerró reafirmando que Washington posee el respaldo logístico para mantener la ofensiva, aunque reiteró que su propósito primordial sigue siendo arribar a una salida negociada que cierre el capítulo bélico en el más corto plazo posible.

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