Bolivia: Presidente Rodrigo Paz Declara Estado de Excepción Ante Agudización de la Crisis
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha decretado este martes el estado de excepción, una medida que habilita el despliegue de las Fuerzas Armadas en las calles para afrontar una grave crisis social y política que atraviesa el país, marcada por extensas protestas, bloqueos de rutas y serios problemas de abastecimiento de alimentos y combustible.
Esta trascendental decisión presidencial se produce inmediatamente después de que la Cámara de Diputados del Congreso boliviano aprobara la derogación de la Ley 1341. Dicha normativa, impulsada durante la administración anterior del Movimiento al Socialismo (MAS), regulaba los estados de excepción y establecía límites significativos a la intervención militar en conflictos internos.
La anulación de la ley fue aprobada por más de dos tercios de los votos en una sesión virtual y ha sido enviada al Poder Ejecutivo para su pronta promulgación. Anteriormente, la Ley 1341 exigía que cualquier decreto de excepción fuera sometido a la revisión de la Asamblea Legislativa y restringía la participación de las Fuerzas Armadas en disturbios civiles, un escenario que ahora cambia drásticamente.
El diputado opositor Rafael López, miembro de la fuerza Libre, sintetizó el nuevo panorama político tras la votación: “Ahora la decisión es del presidente”, enfatizando el amplio poder que el mandatario adquiere en la gestión de la crisis.
Bolivia cumple su cuarta semana de protestas ininterrumpidas, lideradas por sindicatos mineros, organizaciones campesinas y diversos sectores vecinales. Los manifestantes expresan su rechazo a la política económica liberal del gobierno de Paz, demandan aumentos salariales y denuncian que la distribución de combustible de mala calidad ha causado daños a miles de vehículos en distintas regiones del país.
En los últimos días, la intensidad de los bloqueos de carreteras y las movilizaciones ha crecido exponencialmente, generando escasez crítica de alimentos y combustible. Hasta antes de la aprobación de esta ley, el presidente Paz había priorizado públicamente la vía del diálogo, pese a las crecientes voces que exigían la declaración del estado de excepción y la intervención militar.
En un desarrollo paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, ha manifestado su preocupación por la situación boliviana, señalando que observa acciones orientadas a desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz. Mientras tanto, las fuerzas policiales permanecen desplegadas en puntos clave de La Paz y otras regiones, en un contexto de máxima tensión política y social.
