Boca Juniors atraviesa un período de marcada inestabilidad en su propio terreno, acumulando una preocupante cifra de cinco eliminaciones consecutivas como local en un lapso de apenas 14 meses. Esta racha negativa, que incluye dos recientes caídas en menos de 20 días, pone en tela de juicio la histórica fortaleza de La Bombonera.
El inicio de esta secuencia de frustraciones se remonta a febrero de 2025. El 25 de febrero, en el marco de la Copa Libertadores, el equipo dirigido entonces por Fernando Gago no logró superar a Alianza Lima. Tras igualar la serie en casa, el ‘Xeneize’ quedó eliminado en la tanda de penales, un presagio de lo que vendría.
La segunda eliminación ocurrió el 19 de mayo de 2025. Durante el interinato de Mariano Herrón, Boca Juniors fue superado por Independiente en los cuartos de final del Torneo Apertura. Un gol de Álvaro Angulo sentenció el 1-0 en La Bombonera, provocando una airada reacción de los aficionados, que despidieron al equipo con silbidos.
La tendencia se extendió hasta el 7 de diciembre de 2025. Con Claudio Úbeda al frente del equipo tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, Boca enfrentó a Racing en la semifinal del Torneo Clausura. Un tanto de Maravilla Martínez le dio la victoria por 1-0 a la ‘Academia’, consumando la tercera eliminación en casa.
El año 2026 no trajo un cambio de suerte, sino que acentuó la problemática con dos eliminaciones en un corto período. El 9 de mayo, Boca Juniors cayó 3-2 ante Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura. A pesar de mostrar un buen rendimiento colectivo, la falta de eficacia y errores puntuales fueron decisivos en una derrota inesperada.
Finalmente, la quinta y más reciente eliminación se produjo el 28 de mayo de 2026 en la Copa Libertadores. Obligado a ganar para clasificar a octavos de final, Boca fue sorprendido por Universidad Católica con un gol de Clemente Montes a los 34 minutos del primer tiempo. El ‘Xeneize’ fue incapaz de generar fútbol o argumentos para revertir el marcador, quedando tercero en su grupo y fuera de la competición continental.
Este ciclo de resultados negativos en La Bombonera representa un desafío significativo para Boca Juniors, que deberá buscar soluciones para recuperar la hegemonía y la fortaleza que siempre caracterizaron su estadio en los momentos clave.

