Chile: José Antonio Kast frenó un plan de Gabriel Boric y dejó sin regularizar a miles de migrantes

El Poder Ejecutivo de Chile canceló el proceso de regularización masiva de ciudadanos extranjeros y oficializó un endurecimiento de los controles fronterizos para frenar el ingreso irregular.
El Ministerio del Interior confirmó la suspensión definitiva del programa que buscaba legalizar la situación de 182.000 migrantes en territorio nacional. Esta decisión marca un giro respecto a las propuestas iniciales de integración documental y laboral que se barajaban meses atrás.
Las autoridades fundamentaron la medida en la necesidad de ordenar los flujos migratorios ante el aumento de los ingresos por pasos no habilitados. El gobierno prioriza ahora la seguridad interna y la capacidad operativa de los servicios públicos para atender a la población ya residente.
El plan suspendido enfrentaba cuestionamientos de diversos sectores políticos que advertían sobre un posible incentivo a nuevas olas migratorias. Los equipos técnicos consideran que una regularización de esta magnitud requiere condiciones de control que el Estado chileno no puede garantizar en este momento.
Junto con la cancelación del decreto, se anunció un refuerzo de la vigilancia militar en las fronteras de la zona norte del país. El despliegue busca interceptar cruces clandestinos en las regiones desérticas limítrofes con Bolivia y Perú para reconducir a quienes intenten entrar sin permiso.
Las oficinas de migración y los consulados extranjeros recibieron instrucciones de aplicar con rigor los requisitos de residencia vigentes. La administración central pretende establecer un esquema de migración selectiva vinculado a la demanda laboral y los antecedentes de cada solicitante.
SDN Digital, solo información.
