## Una crisis que desborda las fronteras
La ciudad autónoma española de Ceuta vive momentos de extrema tensión ante el arribo masivo de personas provenientes de Marruecos. Durante los últimos siete días, aproximadamente 1.500 individuos lograron ingresar al enclave, saturando por completo las instalaciones destinadas a la atención de migrantes y colapsando el sistema de protección de menores. Ante este escenario, Juan Jesús Vivas, máximo referente político del territorio, elevó un pedido urgente al gobierno de Pedro Sánchez para que decrete la emergencia a nivel nacional.
El mandatario local calificó el panorama como una «emergencia humanitaria y social» de proporciones inmanejables. Entre sus reclamos, destacó la necesidad de establecer una conducción unificada que articule las respuestas de las diferentes instancias administrativas, así como el endurecimiento de los controles en la línea de demarcación con el país vecino. Además, solicitó una revisión de la normativa vigente para acelerar los trámites vinculados a los ingresos irregulares.
## El rechazo de Madrid y la sombra del 2021
Desde el Ministerio del Interior, sin embargo, la solicitud no encontró eco. El Ejecutivo español fundamentó su negativa en que la legislación de Protección Civil no habilita el mecanismo de emergencia nacional para situaciones vinculadas a flujos migratorios. Dicho instrumento legal se reserva exclusivamente para fenómenos de origen natural, siniestros tecnológicos y contingencias de índole civil específicas. No obstante, la cartera que conduce Fernando Grande-Marlaska confirmó el despliegue adicional de efectivos de seguridad y asistencia humanitaria, y anunció una visita del propio ministro al enclave para evaluar en terreno la evolución de los hechos.
Las autoridades ceutíes no ocultan su preocupación: si la tendencia se sostiene, el territorio podría enfrentar una crisis comparable a la de mayo de 2021, cuando una multitud irrumpió en cuestión de días. Las imágenes de aquel momento —jóvenes escalando la valla perimetral mientras las fuerzas marroquíes retrocedían, algunos proferiendo consignas a favor de España— volvieron a repetirse en estas jornadas. Los intentos de cruce, tanto marítimos como a nado, mantienen en alerta permanente a la Guardia Civil y a los equipos de salvamento.
Ceuta y Melilla constituyen el único paso terrestre que separa a la Unión Europea del continente africano, una condición geográfica que las convierte en epicentro recurrente de la migración hacia el Viejo Continente.
Redacción SDN
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